En el marco del proyecto Narrar la TEJ, impulsado por la Alianza Potencia Energética Latam, se presenta el reportaje «Chiloé: el costo ambiental y humano de la transición energética», una investigación periodística que expone los impactos socioambientales de los proyectos energéticos en el archipiélago de Chiloé, un territorio rico en biodiversidad y cultura ancestral.
A través de testimonios de comunidades locales, activistas y expertos, el reportaje -realizado por Sabina Alvarez Saenger y con fotografías de Yassir Saá Castillo- revela cómo la implementación de parques eólicos, hidroeléctricas y líneas de transmisión están fracturando ecosistemas frágiles y vulnerando los derechos de los habitantes, sin garantizar beneficios locales.
Chiloé, conocido como un «fósil viviente» por su biodiversidad única, enfrenta una crisis hídrica y la degradación de sus turberas, esenciales para la retención de agua y la captura de carbono. Proyectos como el complejo eólico San Pedro y la hidroeléctrica Dongo han alterado paisajes sagrados, desplazado especies endémicas y afectado la calidad de vida de las comunidades, que denuncian la falta de consulta previa y los escasos empleos generados.
Ana Caileo, educadora ancestral de Ancud, afirma: «Estas energías rompen muchas cosas de nuestros pueblos ancestrales. Van a pasar por caminos que caminaban nuestros ancestros: lugares sagrados. Nuestro küme mongen (buen vivir) no es el mismo que el de los wincas (personas no indígenas)».
Por su parte, Daniela Gumucio, presidenta del Comité Ambiental de Chonchi, cuestiona: «Cuando se habla de transición energética suena como algo bueno, pero hay que preguntarse para qué y para quiénes. Estos proyectos no generan empleo estable ni reducen el costo de la energía para nosotros».
Foto: Antigua represa de hidroeléctrica en Río Gamboa. Imagen: Yassir Saá Castillo
La investigación también destaca el trabajo de organizaciones como la Campaña Chiloé Libre de Saqueo Energético, que visibiliza la sinergia entre proyectos extractivos y la agenda nacional de descarbonización, la cual prioriza abastecer a la minería y al continente sobre las necesidades locales.
Jenny Schmid-Araya, científica especializada en aguas dulces, advierte: «Las turberas, que demoran miles de años en formarse, están siendo destruidas por las torres eólicas, afectando la red hídrica y liberando gases de efecto invernadero».
Narrar la TEJ busca amplificar las voces de territorios en resistencia, evidenciando que una transición energética justa debe integrar los derechos humanos, la protección ambiental y la participación real de las comunidades. La defensa de Chiloé no solo es un llamado local, sino un imperativo global para repensar el modelo de desarrollo energético en América Latina.
Sobre la Alianza Potencia Energética Latinoamérica
Esta alianza –co-fundada por las organizaciones, Fondo Emerger, Transforma, Artyc, Periodistas por el Planeta y Movilizatorio– se articula bajo un modelo de colaboración financiado filantrópicamente y tiene como objetivo central promover un futuro energético inclusivo, equitativo, ético y respetuoso con las comunidades y el medio ambiente.
Actualmente, el trabajo de la Alianza se centra en Chile, Brasil y Colombia como primeros modelos de un cambio más amplio que impactará a toda la región latinoamericana. En este trabajo, la co-construcción es clave y es por esto que las comunidades locales son parte activa de la transición energética. En este sentido, se trabaja directamente con organizaciones de base, gobiernos locales y comunidades científicas, artísticas y educativas, movilizando esfuerzos para asegurar que esta transición sea justa, respetuosa y beneficiosa con las comunidades, el medio ambiente, los ecosistemas y las economías de los países latinoamericanos.
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