Emprender sin miedo y con coraje, recomendaciones

El camino de un emprendedor que convirtió una quiebra en los años 90 en una historia de propósito, impacto y sostenibilidad.

EXPERTO EN TRANSFORMACIÓN HUMANA PABLO FUENZALIDA ENTREGA PAUTAS DESDE LA NEUROCIENCIA PARA ATRAVESAR EL MIEDO A EMPRENDER Y CONECTAR CON EL CORAJE, EN BASE A SU PROPIA EXPERIENCIA

Hoy, Pablo Fuenzalida lidera dos empresas consolidadas —Dinámicas Humanas y DhumanLab—, y es reconocido como uno de los referentes en transformación humana, con más de 7.000 personas y 100 procesos organizacionales acompañados. Su historia, sin embargo, parte desde una quiebra total en los años 90, que lo obligó a reinventarse desde cero. En 2013, logró un hito clave: cerrar una venta de un millón de dólares con una empresa de telecomunicaciones, marcando la consolidación de su modelo de negocio.

En un país donde, según Maxxa, el 47% de los emprendedores teme no obtener financiamiento y el 43% menciona la incertidumbre económica como su principal barrera, Pablo Fuenzalida entrega pautas claras desde la neurociencia para transformar el miedo en coraje, autogestionar emociones en contextos de crisis y construir emprendimientos con propósito y equilibrio interior.

“Ándate del país”, le dijeron. Pero Pablo Fuenzalida decidió quedarse, dar la cara y reconstruirse desde cero. En los años 90, sumido en una crisis de flujo de caja y con una deuda superior a los 30 millones de pesos —una cifra que hoy equivaldría a cerca de 200 millones—, el hoy exitoso emprendedor, fundador de Dinámicas Humanas y DhumanLab, y profesor de liderazgo y coaching en la Universidad Adolfo Ibáñez, enfrentó la quiebra total de su empresa.

Sin ingresos, sin red de apoyo financiero y con un hijo pequeño, eligió el camino más difícil: asumir su responsabilidad, renegociar personalmente con cada acreedor y comenzar de nuevo, desde lo más básico. Con la ayuda clave de quien era su señora en esos años, Catalina,  también madre de su hijo, buscó formas de reinventarse, desde vender productos puerta a puerta hasta ofrecer servicios de contabilidad con lo que había aprendido junto a su padre. En tres años, saldó la totalidad de su deuda. Y fue luego de esa etapa, de reconstrucción, en el 2002, donde descubrió el poder que tienen los propósitos auténticos: el suyo sería acompañar a otros en sus procesos de transformación humana.

Así inició un nuevo camino. Se certificó como coach, estudió psicología transpersonal, liderazgo, neurociencia, y varias otras disciplinas y fundó Dinámicas Humanas. En 2013, protagonizó un hito clave: cerró una venta de un millón de dólares con una empresa de telecomunicaciones, lo que marcó el inicio de una nueva etapa profesional, consolidada al asociarse con Marcela, su esposa, quien dejó su cargo como gerente corporativa en una importante compañía para sumarse al proyecto y definir el modelo de negocio que marcaría la pauta de los siguientes años. Sin embargo, como a muchas empresas, el estallido social y la pandemia volvieron a poner a prueba su liderazgo, su gestión emocional y su capacidad de adaptación.

Durante la pandemia, su reacción fue clara: calma primero, acción después.  Junté al equipo, puse sobre la mesa la situación sin adornos: teníamos plata para 45 días. Pero también dije: no vamos a entrar en pánico, vamos a salir a escuchar, recuerda. Esa decisión de sintonizar con lo que los clientes realmente necesitaban, en lugar de insistir en lo que ya no aplicaba, permitió reformular servicios, virtualizar procesos y sostener la operación. Autogestionar mis emociones fue lo que me permitió pensar con claridad en medio de una tormenta. Ahí comprendí, una vez más, que el coraje no es evitar el miedo, sino actuar con él presente”.

DEL MIEDO AL CORAJE: GESTIONAR EMOCIONES PARA EMPRENDER DE VERDAD

Emprender con propósito no es solo un acto de visión, también es un acto emocional. En un país donde, según estudios de Maxxa, el 47% de los emprendedores teme no conseguir financiamiento y el 43% identifica la incertidumbre económica como su mayor barrera, el miedo aparece no como un síntoma aislado, sino como un fenómeno sistémico que atraviesa decisiones, relaciones y estados de ánimo.

Pablo Fuenzalida lo vivió en carne propia: enfrentó la quiebra, la exposición pública, la soledad del liderazgo y la presión de reinventarse sin red. Reconoce que el miedo fue un factor dominante al inicio, pero que al aprender a distinguir entre el miedo paralizante y el miedo que te cuida, comenzó a usar esa energía a su favor.

El miedo desorganiza, paraliza o empuja a actuar desde la desesperación. El coraje, en cambio, te permite avanzar incluso con el miedo presente. Es una emoción que se entrena”, afirma.  Su enfoque, respaldado por la neurociencia, propone entrenar esa transición emocional a través de prácticas concretas: regular la respiración, mantener estados de calma activa y tomar decisiones difíciles desde una mirada sistémica, evaluando no solo el impacto inmediato, sino también el efecto emocional y relacional a largo plazo.

El experto, que hoy también lidera talleres de gestión emocional para emprendedores, asegura que autogestionar las emociones no es un lujo ni una moda: es parte central de cualquier modelo de negocio serio.

En ese marco, Pablo Fuenzalida entrega 3 claves al momento de enfrentarse al miedo a emprender. 

  1. Alinear el propósito con las necesidades reales del mundo.  “No basta con que algo te apasione. Si tu propósito no resuelve una necesidad, difícilmente será sostenible. La autenticidad es fundamental, pero también lo es el sentido práctico. Muchos confunden el impulso con el modelo”, dice asegura el experto. “El primer paso es preguntarte: ¿esto que quiero entregar realmente le sirve a alguien?
  2. Trabajar el mundo interior como parte del negocio. Emprender con propósito exige una conexión profunda con el sentido de contribución. Esa dimensión —espiritual, emocional, humana— requiere cuidado diario: no se sostiene sola. “No se trata de creencias religiosas ni de esoterismo, sino de tener un anclaje interno claro, que te permita volver a ti cuando todo afuera se vuelve incierto”
  3. Estabilizarse desde la rutina: tu cuerpo también emprende. Para sostener emocionalmente el emprendimiento, Pablo recomienda prácticas concretas que conectan con la energía vital y el foco: comenzar el día con gratitud, técnicas de regulación energética, duchas frías breves que estimulan el sistema nervioso, una alimentación consciente y ejercicio físico regular. “El cuerpo es el primer canal por donde pasa el coraje”, afirma. “No se trata solo de tener ideas, sino de tener energía disponible para ejecutarlas”.

Pablo Fuenzalida no solo superó una quiebra y consolidó dos empresas: también creó una metodología que integra neurociencia, cuerpo y conciencia como pilares para enfrentar los desafíos del emprendimiento moderno. Desde Dinámicas Humanas y DhumanLab, sigue acompañando a líderes, equipos y profesionales que —como él— buscan construir desde el propósito, sin romantizar el camino, pero con las herramientas necesarias para sostenerlo.

Más información @pablofuenzalida.oficial y en su LinkedIn Pablo Andrés Fuenzalida 

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