A contar de las remuneraciones pagadas en agosto de 2025, comienza a regir la nueva cotización adicional del 1 % a cargo exclusivo del empleador, sin afectar el sueldo líquido de los trabajadores. Esta medida, establecida por la Ley 21.735 publicada el 26 de marzo de 2025, da inicio a un proceso gradual que aumentará la cotización patronal hasta 8,5 % en un plazo de nueve años, con el objetivo de fortalecer las pensiones futuras.
¿Cómo se distribuye este primer 1%?
Del aporte inicial:
- 0,1 % se destinará directamente a la cuenta individual del trabajador en la AFP.
- 0,9 % se canalizará al nuevo Seguro Social Previsional, que financiará beneficios específicos, entre ellos, la Compensación por Expectativa de Vida para mujeres.
En etapas siguientes, se incorporarán nuevos beneficios como:
- Rentabilidad Protegida
- Beneficio por Años Cotizados
- Incorporación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) al nuevo esquema solidario
Otros cambios relevantes de la Reforma:
- La Pensión Garantizada Universal (PGU) aumentará a $250.000 mensuales desde septiembre de 2025, en primera instancia para personas mayores de 82 años, y se ampliará progresivamente en 2026 y 2027 a los tramos de 75 y 65 años, respectivamente.
- Se implementará un beneficio por años cotizados, equivalente a 0,1 UF por año, hasta un tope de 25 años.
- Se suman compensaciones especiales para mujeres, con el fin de reducir la brecha de género en las pensiones.
¿Cómo deben prepararse las empresas?
José Miguel Martínez, director laboral de EDIG y especialista en relaciones laborales, advierte que la entrada en vigencia de esta normativa requiere acciones concretas desde ya:
«Es crucial que las empresas verifiquen y actualicen sus sistemas de remuneraciones, adapten sus plataformas de pago previsional y se asesoren técnica y legalmente para cumplir de manera oportuna. Aunque el incremento es gradual, la implementación comienza ahora y debe ser parte del presupuesto y planificación del segundo semestre de 2025.»
El especialista recomienda tomar en cuenta las siguientes medidas:
- Capacitar al equipo de Recursos Humanos respecto a la normativa y su aplicación práctica.
- Revisar contratos laborales y políticas internas para asegurar su coherencia con los nuevos requerimientos.
- Incorporar el impacto financiero de la nueva cotización en los presupuestos 2025-2026.
- Comunicar internamente a los trabajadores que este nuevo aporte no implica descuentos ni afecta su sueldo líquido.
La Reforma de Pensiones 2025 ya está en marcha. La preparación anticipada y una adecuada gestión del cambio son claves para enfrentar este nuevo escenario previsional.

























