- Según la FAO, aunque América Latina solo representa el 2% de la producción mundial de macroalgas, la región cuenta con condiciones excepcionales para expandir esta actividad.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Universidad Austral de Chile publicaron recientemente las actas y la nota de política del Taller Técnico Regional Acuialgas 2024, encuentro que reunió a especialistas de siete países en torno al cultivo de macroalgas.
En este esfuerzo internacional, el Núcleo Milenio de Agronomía Marina de Algas (MASH) aportó desde la investigación aplicada y la formación de capacidades, contribuyendo a la elaboración de una hoja de ruta para el fortalecimiento del cultivo de macroalgas con enfoque ecosistémico, social y climático. Además, se presentó una nota de política con recomendaciones estratégicas para impulsar el cultivo de macroalgas en América Latina, destacándolo como un eje transformador para fortalecer la seguridad alimentaria, enfrentar el cambio climático y dinamizar las economías costeras de manera sostenible e inclusiva.
El documento, titulado «Macroalgas para el futuro: Recomendaciones de política pública hacia una transformación azul en América Latina», sintetiza los hallazgos del taller regional Acuialgas realizado en Chile en 2024, que reunió a expertos de siete países de la región. Allí se identificaron desafíos clave y oportunidades para desarrollar políticas públicas en seis áreas estratégicas: alimentación y biotecnología, gobernanza, servicios ecosistémicos, tecnologías de cultivo, inclusión social y cadenas de valor.
Según la FAO, aunque América Latina solo representa el 2% de la producción mundial de macroalgas, la región cuenta con condiciones excepcionales para expandir esta actividad: biodiversidad marina, conocimientos tradicionales, experiencias piloto exitosas y una creciente necesidad de soluciones sostenibles para sus comunidades costeras.
Entre las principales recomendaciones se incluyen: establecer marcos regulatorios claros y diferenciados; fomentar la investigación e innovación tecnológica; promover cultivos sostenibles e integrados; asegurar la participación activa de mujeres, jóvenes y pueblos indígenas; y fortalecer los mercados y productos derivados de las macroalgas.
“Con un crecimiento del 66% en la última década, el cultivo de macroalgas puede ser una herramienta estratégica para impulsar la bioeconomía azul en América Latina, generar empleo local y reducir desigualdades sociales”, señala el documento.
La FAO hace un llamado a gobiernos, sociedad civil, academia e industria a coordinar esfuerzos para desarrollar políticas inclusivas, con visión de largo plazo, que permitan posicionar a la región como referente global en sostenibilidad marina, seguridad alimentaria y resiliencia climática.
Ambos documentos están disponibles en acceso abierto:
- Actas del taller: https://openknowledge.fao.org/
items/454169e1-85bd-40a2-8755- 8ff2b96ad516 - Nota de política: https://doi.org/10.4060/
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