Las conexiones satelitales toman nuevos bríos en Chile luego de la modificación al Plan General de Uso del Espectro Radioeléctrico que introdujo la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) local, mediante la que se otorga espectro específico para los servicios de comunicaciones del móvil directo al satélite, conocidas por la sigla D2D (direct to device) o D2C (direct to cell).
Hace una semana, la Subtel decidió modificar el Decreto Supremo N° 127 de 2006 en el que se determinó qué espectro corresponde a determinado servicio. En esta oportunidad se reatribuyeron las bandas de frecuencia de 703–748 MHz, 758–803 MHz, 824–849 MHz, 869–894 MHz, 1710–1770 MHz, 1850–1990 MHz, 2110–2160 MHz y 2500–2690 MHz de manera secundaria para el servicio móvil por satélite.
Chile es uno de los países pioneros en habilitar los servicios de banda ancha satelital -ya disponibles desde hace cuatro años- provenientes de Starlink. Y lo fue también a la hora de comenzar a testear el D2D, a través de un trabajo conjunto entre la operadora satelital, Entel y la misma Subtel. Estas pruebas, iniciadas unos tres meses atrás, parecen haber alentado esta modificación en el plan de espectro.
Este cambio reconoce de manera explícita a las nuevas tecnologías, como D2D, como parte del ecosistema de las telecomunicaciones. Y por ello, el regulador decidió introducir cambios en el plan de asignación de espectro, de acuerdo a las normativas internacionales.
Un paso adelante
Si bien el decreto se publicó el pasado 30 de octubre, en el texto publicado -que puede accederse desde aquí– se fijó una disposición transitoria que indica que los servicios ya autorizados que operan en las bandas modificadas podrán seguir funcionando en su categoría hasta la fecha que la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) determine, “la cual, en todo caso, no deberá ser inferior a seis meses desde la entrada en vigencia del presente decreto”.
Esto implica que los efectos plenos del nuevo plan entrarían en un plazo de seis meses cómo mínimo después de su vigencia formal. De ser así, esto comenzaría a concretarse a partir de abril de 2026, aunque será la Subtel la que fije la fecha definitiva.
El paso dado por Chile, como se mencionó anteriormente, permite expandir el ambiente de negocios vinculados con las telecomunicaciones, un factor que siempre pesa a favor de este país cuando los actores de la industria deciden probar servicios y/o definir inversiones.
Los servicios de banda ancha satelital vienen contribuyendo también al cierre de la brecha digital. Chile ostenta los mejores indicadores de conectividad en términos de despliegue de fibra óptica, calidad y velocidad de ese servicio a nivel regional, al igual que en el despliegue de infraestructura 5G, donde ya sum más de 8,2 millones de clientes. Todos estos segmentos han contribuido a posicionar al país en lo más alto del podio de la innovación y acceso a las TICs.
Las primeras pruebas piloto
El Gobierno de Chile decidió en 2021 apoyarse en Starlink para desarrollar pruebas pilotos en localidades remotas. Tras esas experiencias, el servicio comenzó a ofrecerse de manera efectiva en ese tipo de áreas. Hasta junio de 2025 se habían contabilizado 140.492 conexiones satelitales activas en el país, mayoritariamente de Starlink, de acuerdo a datos de la Subtel. El otro operador satelital con actividad comercial es Hughes.
El mercado de la banda ancha fija chileno supera los 4,74 millones de conexiones, de las cuales, el 74,7 por ciento corresponden a la fibra óptica, según datos de la Subtel a junio de 2025. Esto supone que la banda ancha satelital ya representa un tres por ciento del total de los accesos, un porcentaje que supera con comodidad la participación del 1 por ciento que este tipo de conectividad ostenta a nivel global. También deja ver que su uso se adopta en las regiones donde llegar con tecnologías fijas o móviles resulta dificultoso.
Que ahora se haya formalizado la disponibilidad de espectro para D2D abre un camino hacia adelante para la comercialización de los servicios con fechas casi concretas, en un escenario donde Brasil y Uruguay también iniciaron sus pruebas en la misma dirección. También hace prever que se incrementará la cantidad de accesos basados en esta tecnología.
Además de Chile, Brasil es el país con mayor desarrollo regulatorio para este tipo de comunicaciones. A través de la Anatel, se autorizó el uso de espectro para comunicaciones D2C en fase experimental. TIM y Claro fueron las que solicitaron ser parte de esa experimentación junto a AST Space Mobile, precursor de este tipo de comunicaciones en América.
Panamá es otro de los países que, meses atrás, tomó decisiones en este sentido. Primero, para abrir los cielos a las comunicaciones satelitales con una perspectiva de futuro, es decir, de cara al desarrollo del direct to cell. El resto de los países, como Argentina, Perú y Uruguay, trabajan en revisiones de espectro pero aún no hay definiciones concretas.























