El dólar cerró la jornada de este martes en torno a $935, registrando una caída de $3,2 frente al cierre previo, equivalente a –0,32%. La baja consolida la tendencia observada en la apertura y se explica, principalmente, por el mejor desempeño del cobre y una corrección del dólar a nivel internacional.
En el mercado de materias primas, el cobre se mantuvo en la zona de US$5 por libra, con una variación diaria marginal de +0,04%. El metal sigue encontrando soporte en señales de estrechez de oferta global, reflejadas en primas físicas históricamente altas —como la propuesta de Codelco de US$330 por tonelada para contratos 2026— y un escenario de déficit esperado para los próximos trimestres. Este piso en el precio del cobre favorece al peso chileno al mejorar los términos de intercambio, incluso cuando la demanda china se mantiene débil.
Por su parte, el Dollar Index (DXY) cayó 0,34% hasta 99,4, profundizando la presión bajista sobre el billete verde tras aumentar las apuestas de recorte de tasas de la Reserva Federal en diciembre. El giro respondió a comentarios dovish de autoridades como Christopher Waller, lo que llevó al mercado a asignar más de 70% de probabilidad a un recorte de 25 pb el próximo mes. A esto se sumaron datos estadounidenses que mostraron enfriamiento del consumo: ventas minoristas subiendo sólo 0,2% en septiembre, junto con una inflación mayorista (PPI) contenida en términos subyacentes, reforzando el escenario de menor presión inflacionaria hacia fin de año.
En consecuencia, la combinación de un cobre firme en niveles altos y un dólar global más débil por expectativas de recortes de la Fed explicó la apreciación del peso chileno y la caída del tipo de cambio local en la sesión. Con el mercado atento a nuevos datos de EE. UU. durante la semana, la paridad seguirá sensible a cualquier movimiento del cobre y a cambios en las probabilidades de política monetaria norteamericana.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica

























