El dólar en Chile terminó la jornada de este jueves cerca de $918,10, con una caída de $1,16 frente al cierre previo (-0,11%). Aunque el tipo de cambio abrió más bajo en $918,65 y se movió con leve volatilidad, el cierre confirma un retroceso acotado. El mercado siguió dominado por factores externos: un cobre que se mantuvo alto y estable durante la sesión americana, y un dólar global que rebotó solo marginalmente tras datos laborales en EE. UU.
En metales, el cobre sostuvo al peso chileno. Tras la apertura de Wall Street, el precio se estabilizó en torno a US$5,37 la libra en Comex, con una baja de apenas 0,2% en el día. Esto ocurre después de que el metal corrigiera tras máximos históricos, pero con fundamentos aún firmes por estrechez de oferta: récords recientes en el LME, caídas de inventarios, retiros desde bodegas asiáticas y disrupciones mineras que siguen alimentando la narrativa de escasez. Con el cobre en niveles elevados, el flujo hacia monedas ligadas a commodities favoreció al CLP y limitó cualquier repunte sostenido del USD/CLP.
Por el lado del dólar global, el DXY pasó de caer en la mañana a mostrar un avance leve tras conocerse las solicitudes semanales de desempleo en EE. UU.: las claims bajaron a 191 mil, mejor de lo esperado, apoyando al billete verde. Aun así, el repunte fue moderado (el índice subió hacia 98,99 desde 98,89), y no alcanzó a revertir la debilidad acumulada de la semana ni el sesgo dovish que dejó el ADP e indicadores de precios de servicios. En otras palabras, hubo alivio puntual para el dólar, pero no un cambio de tendencia.
Con este balance, el movimiento del día se entiende como una combinación de cobre firme + rebote externo insuficiente del USD. Eso dejó al tipo de cambio cerrando por debajo de los niveles previos, pero sin romper soportes clave, en una sesión de rango estrecho y con el mercado atento a los próximos datos de EE. UU.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica

























