El dólar en Chile cerró la jornada de este viernes en torno a $868,6, con una baja de $0,4 (-0,06%), consolidando el sesgo bajista observado durante la semana. El movimiento estuvo dominado por el fuerte repunte del cobre, que volvió a actuar como principal soporte para el peso chileno, en un contexto externo donde el dólar continuó debilitándose.
El cobre subió 2,37% hasta US$5,93 la libra, avanzando con fuerza gracias a un mayor apetito por activos reales, el repunte generalizado de otros metales y un dólar más débil a nivel global. El mercado dejó momentáneamente de lado las señales de aumento de inventarios de corto plazo, mientras se mantuvieron como soporte los riesgos de oferta y la demanda estructural asociada a la transición energética. Este impulso del metal rojo fue determinante para limitar cualquier rebote del tipo de cambio local.
En el frente internacional, el Dollar Index cayó 0,12% hasta 97,8, reflejando la dificultad del billete verde para recuperar tracción, incluso luego de que las tensiones entre EE.UU. y Europa comenzaran a moderarse. Las declaraciones del presidente Donald Trump, quien retrocedió en amenazas arancelarias y anunció un marco de entendimiento con la OTAN sobre Groenlandia, redujeron el riesgo inmediato, pero no disiparon la percepción de alta imprevisibilidad en la política estadounidense. Analistas destacan que este factor sigue incentivando la diversificación fuera del dólar, manteniendo presión sobre la divisa.
Así, el cierre del mercado refleja una dinámica clara: cobre en fuerte recuperación y un dólar global debilitado, combinación que explicó la continuidad de la caída del dólar en Chile y dejó al tipo de cambio operando cerca de los mínimos recientes.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica

























