La reconversión del sistema eléctrico chileno
  • Chile cuenta hoy con uno de los índices de radiación más altos del planeta, pero la infraestructura de transmisión y el almacenamiento se han vuelto los cuellos de botella críticos. 

 

  • Expertos globales con presencia en más de 20 países, operando desde la gran minería hasta el retail, advierten que la estabilidad del sistema ahora depende de soluciones híbridas que garanticen suministro continuo.

 

Febrero- 2026. La transición energética en Chile ha entrado en una fase de madurez técnica. Ya no se trata únicamente de instalar producción solar, sino de asegurar que esa energía llegue a los consumidores de forma eficiente. Hoy, la energía solar representa el 30% de la matriz eléctrica nacional, con más de 9.000 MW operativos, según datos de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera).

 

Sin embargo, el sistema eléctrico enfrenta desafíos de congestión sin precedentes. En 2024, una gran cantidad de energía renovable no pudo ser utilizada debido a las limitaciones de la red, generando pérdidas importantes para el mercado. La necesidad de fortalecer la resiliencia de la red es hoy la prioridad número uno de la industria.

 

Mirando la experiencia internacional, en Europa -que se ha propuesto triplicar su capacidad renovable al 2030- se observan desafíos similares a los que Chile enfrenta hoy. Los mercados que avanzaron antes en la transición energética tienen que abordar ahora fenómenos como la intermitencia del suministro, la dificultad de almacenar energía en períodos de baja generación, la optimización del uso del territorio y las crecientes exigencias regulatorias necesarias para garantizar un servicio confiable.

 

Desde Equans se reconoce que la transición energética es un desafío global que demanda soluciones integradas y una visión estratégica. Con base en esta perspectiva internacional, se creó la división Solar & Storage, que concentra la experiencia y capacidades en proyectos solares y sistemas avanzados de almacenamiento energético (BESS).

 

“Nuestra experiencia en más de veinte países nos demuestra que el éxito en la transición energética no solo depende de la generación renovable, sino de integrar la producción energética con tecnologías maduras de almacenamiento y gestión inteligente. En Europa hemos superado desafíos similares y ponemos ese aprendizaje al servicio de los proyectos solares y de almacenamiento en Chile, ofreciendo soluciones que combinan fiabilidad, flexibilidad y visión a largo plazo”, señala Ana Giros, EVP Estrategia, Desarrollo y CSR del grupo Equans y Presidenta Ejecutiva de Bélgica-Luxemburgo & Iberia-Latam.

 

Desde el retail masivo hasta las operaciones mineras de alto consumo, el estándar hoy es la confiabilidad y continuidad del servicio. El desarrollo para el almacenamiento de energía ya no es opcional, más bien una condición habilitante para la competitividad y la resiliencia del país. 

 

Esta capacidad se traduce en hitos globales como el proyecto Giga Buffalo en los Países Bajos, que con 48 MWh de capacidad logra abastecer a casi 10.000 hogares y ahorrar 23.000 toneladas de CO2 anuales. Asimismo, el sistema Ringo en Francia destaca por su innovación tecnológica en una antigua represa, brindando flexibilidad crítica a la red eléctrica gala. Ambos casos demuestran la experiencia de Equans en diseñar, integrar y escalar soluciones de almacenamiento que hoy son clave para la seguridad energética de Chile.

 

“El crecimiento sostenido de la demanda eléctrica en Chile, especialmente en minería y Data Centers, exige soluciones ágiles y adaptadas al contexto nacional. Tenemos la capacidad de implementar sistemas avanzados de almacenamiento que aseguran continuidad y resiliencia del suministro, contribuyendo al cumplimiento de la meta país de carbono neutralidad y fortaleciendo la competitividad de nuestra industria local», afirma Denis Girault, CEO de Equans Latam. 

 

Y es que la demanda eléctrica no se detendrá. Estimaciones de mercado indican que la electrificación de los procesos productivos y en particular la instalación de data centers podrían cuadruplicar su consumo a 2030, presionando aún más la capacidad del sistema. A esto se suma que la minería proyecta que el 71% de su demanda provenga de fuentes renovables para 2027.

 

Lograr estas metas exige una modernización profunda de la infraestructura técnica. La corporación del Coordinador Eléctrico Nacional proyecta que el país requerirá entre 2.000 y 3.000 MW de almacenamiento adicional hacia 2030. Solo así se podrá mantener la seguridad energética tras el cierre programado de las centrales a carbón.

 

“El desafío actual es pasar de la teoría a la ejecución a gran escala. Esto implica integrar sistemas de baterías (BESS), conexiones de alta tensión y plataformas de supervisión en tiempo real. La meta de carbono neutralidad al 2050 depende directamente de nuestra capacidad para almacenar energía de manera eficiente”, concluye el CEO de Equans Latam.

 

La industria chilena se encuentra ante una oportunidad única de liderazgo regional. La combinación de energía solar con almacenamiento confiable y monitoreo inteligente permite ofrecer un suministro más limpio y sostenible 24/7. El éxito de esta etapa definirá la capacidad de Chile para cumplir sus compromisos climáticos y económicos en la próxima década.

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Equipo Prensa
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