El dólar inicia la jornada en Chile en $894,33, con un alza de $12,94 respecto al cierre previo, equivalente a un avance de 1,47%, en un contexto de marcada aversión al riesgo global y presión bajista sobre el cobre.
El principal impulso proviene del frente externo. El Dollar Index (DXY) sube 0,73% hasta 98,93 puntos, luego de haber saltado casi 1% en la sesión anterior, respaldado por flujos hacia activos refugio ante la intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Reportes indican que Washington estaría preparando una nueva escalada de ataques en las próximas 24 horas, mientras Irán ha amenazado con atacar embarcaciones que crucen el Estrecho de Ormuz, elevando el riesgo para el comercio energético global.
El conflicto ha disparado los precios de la energía, lo que fortalece al dólar por dos vías: mayor demanda de refugio y expectativas de que el alza del petróleo impulse la inflación en EE.UU., reduciendo la probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo. El mercado ya desplazó la expectativa del próximo recorte de la Fed hacia septiembre, aunque aún descuenta dos bajas de 25 puntos base este año.
A nivel local, la presión se amplifica por la fuerte caída del cobre, que retrocede 3,16% hasta US$5,77 la libra, afectado por el dólar fuerte y por temores de menor demanda manufacturera global ante el encarecimiento de la energía. Esto debilita directamente al peso chileno.
Pese a que el cobre se mantiene cerca de sus máximos históricos y cuenta con soporte estructural por oferta ajustada y estímulos esperados desde China, en el corto plazo domina el factor geopolítico.
Para la sesión de hoy, el tipo de cambio podría moverse en un rango entre $888 y $905, con alta volatilidad. Si persiste la fortaleza global del dólar y el cobre no logra estabilizarse, no se descarta un testeo técnico de la zona de $900.
Admirals Latinoamérica.























