- Santiago, marzo de 2026 – Dos estudios globales recientes coinciden en el impacto estructural de la inteligencia artificial en el sector legal: adopción masiva (92%), ahorros de tiempo de hasta 20% y una posible automatización del 40% de las tareas, con efectos directos en las horas facturables y la estructura del negocio de servicios legales en la industria.
Encuesta: IA entrega más eficiencia y desplaza trabajo a ALSPs
En primer lugar, de acuerdo a una nueva encuesta a profesionales jurídicos en Estados Unidos, Europa y China, la adopción continua de inteligencia artificial por parte de la industria legal llevará a reducir las horas facturables y derivar más trabajo hacia Proveedores de Servicios Legales Alternativos. Lamentablemente, hay pocos estudios aún en Latinoamérica, pero las tendencias globales usualmente pueden extrapolarse a tensiones que se viven en otros mercados.
En efecto, en el reporte “Wolters Kluwer 2026 sobre Abogados Preparados para el Futuro” se encontró un consenso general entre líderes de oficinas de abogados y abogados internos en empresas respecto a que la IA está generando importantes aumentos de eficiencia, con inciertas implicaciones a largo plazo en la relación entre el abogado externo y sus clientes. El reporte se basó en una encuesta a 810 profesionales empleados por firmas y departamentos legales de empresas en Estados Unidos, China, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Bélgica, Francia, Italia, España, Polonia y Hungría.
En general, el 62% de los encuestados afirmaron que esperan que los aumentos de eficiencia derivados de la adopción de inteligencia artificial reduzcan las horas facturables, con un 67% de los encuestados in-house o internos anticipando esta reducción, comparado con el 57% de los participantes de firmas de abogados. Esta expectativa se deriva en parte de incrementos de eficiencia ya observados por parte de los participantes, pero especialmente por el incremento potencial de productividad de los mismos equipos legales internos de empresas que, de ser capaces de introducir estas tecnologías, pueden también aumentar su capacidad de agregar o controlar más trabajo in-house 62% de los encuestados reportaron ahorros semanales de tiempo de entre un 6 y 20% gracias al uso de herramientas de IA.
El reporte encontró además que 92% de los profesionales legales usan al menos una herramienta potenciada por IA, cifra que el estudio atribuye a una combinación de búsquedas de equipos legales internos en torno a eficiencias, presiones de la competencia entre firmas legales y las mejoras que la IA ha posibilitado en herramientas y funciones legales, como la búsqueda. Con todo, la gran interrogante sigue siendo la misma: para qué se usa, cómo se usa y si el uso está sostenido en una política y cultura adecuada que resguarde confidencialidad, datos personales, sesgos, alucinaciones, entre otros.
Dada la omnipresencia de herramientas potenciadas por IA en todos los aspectos del trabajo legal, la facilidad de operar estas tecnologías está convirtiéndose en una herramienta cada vez más importante entre candidatos a puestos legales. 70% de los encuestados perciben las habilidades tecnológicas como un atributo importante a la hora de reclutar, cifra que crece a las tres cuartas partes entre departamentos legales de las corporaciones. Siendo esto una contradicción clara respecto de la escasez de competencias o habilidades debidamente entrenadas para hacer un uso responsable, eficiente y de impacto por parte de los profesionales legales. No se trata solo de ética o conductas de uso, sino realmente de cómo aprovechar de forma correcta las ventajas que traen a la mesa estas tecnologías.
Pueden ser exageradas las declaraciones sobre la muerte de las horas facturables, pero para los profesionales en el rubro, cambios en la entrega de servicios parecen inminentes. Más de la mitad de los encuestados (51%) espera que una cuota cada vez mayor de trabajo legal rutinario sea reasignada a Proveedores de Servicios Legales Alternativos (ALSPs por sus siglas en inglés), dado que estas organizaciones parecen estar mejor dotadas, preparadas y conectadas con el uso de tecnologías y procesos en sus soluciones. Investigación y análisis legal, automatización de documentos, redacción y revisión de contratos están entre las tareas que más probablemente sean tomadas por firmas como ALSPs.
Luego, trabajos sobre debida diligencia, supervisión de cumplimiento o alineamiento con políticas internas, ejecución de trabajos de estandarización de procesos legales y buenas prácticas, son también grandes oportunidades para los ALSP, los que dotados de equipos multidisciplinarios y gran afinidad al entorno tecnológico, los prepara de mejor forma para enfrentar y aprovechar estos desafíos.
40% de las tareas legales son automatizables por IA
Una perspectiva similar es la que otorga el estudio “Empleos legales que surgieron tras la transformación de la profesión legal por IA” de Jana Saad, publicado en 2026. El análisis concluye que la llegada de la inteligencia artificial al sector legal ha alcanzado una dimensión particular y medible: hasta un 40% de las tareas legales actuales son automatizables. Esta transformación tiene lugar en tres oleadas: automatización, ampliación de capacidades y gobernanza, que no solo reconfiguran la actividad diaria de los estudios y los departamentos legales, sino que empujan, a su vez, a una reconfiguración del modelo de negocio, donde la eficiencia tecnológica y la supervisión humana se tornan determinantes.
Al mismo tiempo, el impacto sobre los empleos es igual de potente: ya se han detectado más de 15 categorías de nuevos roles legales vinculados a la IA, en un contexto donde los roles en legal tech han crecido un 300% entre 2020 y 2025. Los pronósticos se suman a esa tendencia, ya que los especialistas en compliance de IA pueden llegar a multiplicarse por 8 en 2030, pasando de 15.000 a 120.000 especialistas en la materia.
Este mismo escenario también reconfigura las habilidades y la función del abogado: mientras los perfiles más operativos enfrentan altos niveles de automatización, el valor se desplaza hacia habilidades estratégicas, tecnológicas y de supervisión. En este contexto, la formación continua se vuelve crítica para cerrar la brecha entre educación tradicional y nuevas demandas del mercado.
Al mismo tiempo, el avance de la IA en ámbitos sensibles amplía la responsabilidad del sector legal en materia de ética, transparencia y cumplimiento, consolidando un nuevo estándar profesional donde el conocimiento jurídico debe integrarse con capacidades tecnológicas y criterios de gobernanza.
Andrés Jara, fundador y CEO de Alster, firma de servicios legales alternativa (ALSP) experta en la aplicación de tecnología e innovación en los procesos legales, señala al respecto que “La discusión ya no es si la inteligencia artificial va a impactar al mundo legal, sino cómo va a transformar un modelo de ingresos, la propuesta de valor y la composición de los equipos y capacidades de estos; es esperable que quienes no evolucionen desde modelos tradicionales apalancados en pirámides de recursos humanos y modifiquen sus modelos de negocio hacia esquemas más eficientes y tecnológicos van a perder relevancia o cuota de mercado”.
Sobre Alster
Somos una empresa que integra experiencia en servicios legales, metodologías de operaciones legales y tecnología para gestionar el trabajo legal de forma eficiente, escalable y con inteligencia estratégica. Nuestro modelo transforma la función legal en un socio clave del negocio, capaz de generar impacto medible y resultados sostenibles.
Impulsamos una nueva forma de operar lo legal dentro de nuestros clientes, por medio de soluciones diseñadas para aumentar la eficiencia, controlar y anticipar riesgos, flexibilizar el acceso al talento, digitalizar procesos y acelerar con ello el crecimiento de cada negocio.
Con más de 10 años de experiencia, la confianza de cientos de clientes y proyectos desarrollados en más de 10 países, Alster no solo ofrece soluciones: construye relaciones de largo plazo basadas en una cultura de colaboración, empatía y excelencia, poniendo siempre a las personas y el cliente en el centro de todo lo que hacemos.























