Galan Lithium ha dado un paso más hacia el abandono de su condición de promotora al declarar finalizada la construcción de la Fase 1 en su proyecto Hombre Muerto West, del que es propietaria al 100 %, situado en la provincia argentina de Catamarca. Para los inversores, esto supone un cambio de enfoque: se pasa del riesgo asociado a la construcción del proyecto al riesgo de puesta en marcha y ejecución, una fase muy diferente y, por lo general, más sensible a las fluctuaciones del mercado.
La empresa afirma que toda la infraestructura principal de la Fase 1 ya está en marcha, incluida la planta de nanofiltración, los estanques de evaporación y las instalaciones de procesamiento asociadas. Con la construcción física prácticamente terminada, Galan ha entrado en la fase de pruebas y puesta en marcha, con comprobaciones eléctricas y mecánicas en curso antes de que comience la puesta en marcha en húmedo con salmuera sin tratar y, posteriormente, con salmuera preconcentrada procedente de los estanques del emplazamiento.
Esto puede parecer un mero trámite, pero es importante. Muchos proyectos de recursos parecen perfectos sobre el papel e incluso en las fotos de la construcción, pero tropiezan cuando se pone en marcha el equipo y se le pide al circuito de proceso que funcione en el mundo real. El mercado estará ahora menos pendiente de los hitos que se celebran y más de las pruebas de que la planta puede funcionar de forma constante, recuperar litio de manera eficiente y producir concentrado comercializable según lo previsto.
Las reservas de salmuera dan a Galan una ventaja inicial
Probablemente, el dato más atractivo para los inversores de esta actualización no sea la finalización de las obras en sí, sino la afirmación de que Galan ya ha acumulado unas 10 000 toneladas de carbonato de litio equivalente en reservas de salmuera en sus estanques de evaporación, listas para su procesamiento a finales de abril de 2026. En efecto, la empresa no se acerca a la puesta en marcha con las manos vacías. Cuenta con materia prima a la espera, lo que debería ayudar a acortar el lapso entre la puesta en marcha y la primera producción significativa, siempre que las operaciones se desarrollen según lo previsto.
Galan tiene como objetivo la producción inicial de concentrado de cloruro de litio en el primer semestre de 2026, con el primer envío previsto para el segundo semestre. Planea comenzar con una tasa de producción anualizada de 4.000 toneladas al año de LCE, y las obras para elevar la capacidad de la Fase 1 a 5.200 toneladas al año están a punto de comenzar. Esa expansión tiene como objetivo respaldar tasas de producción más altas en el primer semestre de 2027.
En un mercado que se ha vuelto cada vez más escéptico ante las empresas de litio que prometen aumentos heroicos, este enfoque por etapas puede ser la forma más sensata de interpretar la situación. Galan no pretende alcanzar de la noche a la mañana su gran ambición. En cambio, su objetivo es establecer credibilidad operativa a un ritmo inicial modesto y, a partir de ahí, ir creciendo. Ese suele ser un guion más creíble, aunque carezca de los fuegos artificiales que supone una cifra de producción gigantesca desde el primer día.
El premio mayor sigue siendo considerable
Aun así, Hombre Muerto West se presenta claramente como algo mucho más que una pequeña operación inicial. Galan señala que la planta de nanofiltración se ha diseñado con la flexibilidad suficiente para soportar una producción superior a la de la Fase 1, recientemente ampliada a 5.200 toneladas anuales. Y lo que es más importante, la empresa afirma que ya cuenta con los permisos de construcción para la Fase 2, con una capacidad de 21 000 toneladas anuales de LCE, y sigue planteando el proyecto global como un desarrollo en cuatro fases capaz de alcanzar las 60 000 toneldas anuales.
Esa escala es la razón por la que el mercado ha mantenido su interés a pesar del contexto más adverso para los precios del litio en los últimos dos años. La base de recursos más amplia de Galan sigue siendo considerable, con un inventario total de recursos en Hombre Muerto West y Candelas que asciende a 9,5 millones de toneladas equivalentes de LCE, incluyendo 7,867 millones de toneladas solo en Hombre Muerto West. La empresa también sigue haciendo hincapié en el bajo perfil de impurezas del proyecto y en sus aspiraciones de situarse en el primer cuartil de la curva de costes, dos características que los inversores tienden a valorar más cuando los precios de las materias primas son menos favorables.
Por qué los próximos meses son los más importantes
El director general, Juan Pablo Vargas de la Vega, describió este hito en la construcción como un paso decisivo en la transición de Galan hacia la producción y afirmó que la empresa se centraba en una campaña de puesta en marcha segura y eficiente, con los primeros ingresos ya a la vista. También destacó las ventajas del régimen de incentivos RIGI de Argentina para facilitar la importación de bienes de equipo durante la construcción.
Para los inversores, estos comentarios ponen de relieve la cuestión fundamental a corto plazo. Es posible que ya se comprenda en gran medida el fácil aumento de valor que supone simplemente llevar a cabo la construcción del proyecto. La cuestión de valor más difícil e importante es si Galan podrá poner en marcha la planta sin contratiempos, producir según las especificaciones y pasar a realizar envíos regulares sin el tipo de retrasos y desviaciones de costes que suelen afectar a los nuevos productores.
Si lo consigue, la empresa entrará a formar parte de un grupo de referencia más reducido y más interesante: las empresas de litio que cotizan en la ASX con producción real, en lugar de producción en PowerPoint. Si no puede, el mercado no tardará en recordar a todo el mundo que la distancia entre «construcción completada» y «flujo de caja estable» puede ser mayor de lo que sugiere la presentación de la empresa.
Por ahora, sin embargo, Galan ha logrado algo tangible. La planta está construida, la salmuera está ahí y la cuenta atrás para la primera producción ya no es teórica. Para los accionistas, la historia ha entrado en la fase en la que la ejecución es la que habla.
Fuente: The-Pick























