- El informe advierte que una matriz eléctrica limpia no es suficiente si el transporte
sigue atado al petróleo, y proyecta que la inflación de abril podría llegar a 1,6% por el
alza de los combustibles.
- Entre las medidas propuestas destacan modificar la Ley de Copropiedad para facilitar
la instalación de cargadores en edificios y extender los descuentos en el permiso de
circulación para vehículos eléctricos hasta 2035.
Santiago,7 abril de 2026.- La escalada del conflicto en Medio Oriente, intensificada el 27 de
febrero, impulsó el precio del petróleo desde US$65 hasta un máximo de US$120 por barril, con efectos directos en la inflación y el presupuesto de los hogares chilenos.
En ese contexto, Bci Estudios publicó el informe «La electromovilidad en respuesta a la alta
exposición a los precios de combustibles», elaborado por María Isidora Undurraga, con el
apoyo de Sergio Lehmann, Francisca Pérez, Antonio Moncado y Daniel Navarrete. El estudio
advierte que, pese a que Chile genera el 72% de su electricidad desde fuentes renovables, el transporte sigue atado al petróleo, lo que mantiene expuesta a la economía ante cualquier shock externo.
Según sus proyecciones, la inflación mensual de abril podría llegar a 1,6%, cerrando el año
en torno al 4,0%. Si el conflicto se extiende o genera efectos de segunda vuelta, la cifra podría acercarse al 4,5%, con tasas de interés elevadas por más tiempo y menor dinamismo económico.
«Chile tiene una matriz eléctrica diversificada y limpia, pero eso no basta. El problema está en el transporte: mientras el parque automotriz siga dependiendo del petróleo, la economía y las familias continuarán expuestas a este tipo de shocks», señaló María Isidora Undurraga, economista de Bci Estudios. Por ello, el estudio plantea que masificar la electromovilidad es una medida estructural urgente, no solo ambiental.
Electromovilidad en Chile: avances y desafíos
Según el informe, el crecimiento del segmento ha sido notable. En los dos primeros meses de 2026 se vendieron 6.017 vehículos de cero y bajas emisiones, superando con holgura el total de 2021 (3.348 unidades), con un alza promedio anual de 83% en los últimos cuatro años.
Sin embargo, la penetración de vehículos 100% eléctricos apenas alcanza un 3,0% promedio en el último año, cifra muy por debajo de la meta estatal de llegar al 100% de ventas limpias al 2035. A esto se suma que el 85% de los cargadores instalados desde 2018 se concentran en la zona centro, dejando al resto del país con cobertura insuficiente.
Propuestas para acelerar la transición
• Right to Charge: La actual Ley de Copropiedad Inmobiliaria exige la aprobación de la
asamblea de vecinos para instalar cargadores en edificios, constituyendo una barrera
de entrada relevante. El informe propone avanzar hacia un modelo de Right to Charge,
ya implementado en Europa, Canadá y algunos estados de EE.UU., que garantice el
derecho de cada copropietario a instalar un cargador en su estacionamiento privado
sin requerir autorización, salvo razones técnicas. El residente asumiría íntegramente
los costos, resguardando las finanzas de la comunidad.
• Normativa para nuevas construcciones: Actualización gradual de la regulación para
proyectos residenciales y comerciales, incorporando preinstalación de
infraestructura en un porcentaje de los estacionamientos privados (estándar EV
Capable) y habilitando espacios comunes preparados para cargadores compartidos
(EV-Ready). Una medida que previene la obsolescencia del parque habitacional sin
generar sobrecostos inmediatos.
• Extensión del beneficio en el permiso de circulación: La Ley N° 21.505 establece
descuentos progresivos en el permiso de circulación para vehículos eléctricos, pero
su difusión es escasa. El informe propone reforzar su visibilidad y evaluar la extensión
del descuento del 75% hasta 2035.
• Estacionamientos preferenciales: Creación de plazas exclusivas para vehículos
eléctricos en recintos de uso público, con infraestructura de carga incorporada.
• Educación y concientización: Estrategia nacional con campañas de difusión, talleres
y charlas para derribar mitos sobre autonomía, tiempos de carga y costos operativos,
factores que hoy frenan la intención de compra.
• Infraestructura en regiones: Con el 85% de los cargadores concentrados en la zona
centro, el informe llama a fomentar alianzas público-privadas para instalar
infraestructura de carga en zonas extremas y rutas transversales, asegurando
conectividad a nivel nacional.
Finalmente, el informe subraya que la electromovilidad representa también una oportunidad
económica estratégica. La fabricación de vehículos eléctricos es intensiva en cobre y litio,
materias primas en las que Chile tiene ventajas comparativas. «Acelerar este recambio
tecnológico no solo nos hace más resilientes ante shocks externos, sino que estimula
directamente el consumo de nuestras principales exportaciones», concluyó Undurraga.























