El transporte de carga por carretera enfrenta un nuevo escenario de presión ante la inminente alza de los combustibles, con efectos directos en la operación y sostenibilidad financiera de los transportistas. La combinación de mayores costos y condiciones de pago extendidas está generando un deterioro en la liquidez del sector.
En conversación con Agenda Logística, el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya, advirtió que existe un número significativo de transportistas con dificultades económicas. Según estimaciones del gremio, alrededor de 8 mil camiones se encuentran operando sin respaldo financiero suficiente, debido a que los pagos por servicios se realizan a 60 o incluso 90 días.
«Estamos esperando qué va a pasar en dos semanas más con el alza del combustible y no sabemos cómo viene. Nosotros calculamos que unos 8 mil camiones en el país no tienen dinero porque les pagan a 60 o 90 días. Piensa que 500 litros de petróleo eran 470 mil pesos, hoy día son casi 800 mil pesos (…) entonces el tipo está perdiendo plata», señaló el presidente de la CNDC.
En paralelo, el dirigente cuestionó la falta de medidas concretas por parte de la autoridad, señalando que, pese a reuniones previas, no se han definido soluciones efectivas. El gremio ha solicitado un encuentro con el Ministerio de Hacienda para abordar mecanismos de mitigación, apuntando a la necesidad de mayor gradualidad en los ajustes de precios del combustible.
«Hubo una reunión, pero el gobierno pisa la pelota nomás. No hay una solución concreta, no hay una medida. Estamos pidiendo una reunión para hablar con el ministro de Hacienda (Jorge Quiroz) para que use el Mepco. Vamos a esperar a ver cómo viene porque estamos pidiendo que nos reciban antes que suba el petróleo y si no nos reciben va a arder Troya”, aseguró Juan Araya.
El escenario también evidencia distorsiones en la cadena logística, donde -según el gremio- parte del aumento de costos no se está traspasando de manera equitativa. Araya sostuvo que intermediarios y operadores logísticos mantienen tarifas sin ajustes para los transportistas más pequeños, profundizando la presión económica en el segmento. “La cosa está caliente en el ambiente porque además se han aprovechado los despachadores de carga», sostuvo.
Ante este contexto, desde la Confederación advierten un aumento en la tensión del sector, a la espera de una respuesta por parte de la autoridad antes de la próxima alza del diésel. De no concretarse avances, no descartan la adopción de medidas de presión, en un escenario que podría impactar la continuidad operativa del transporte y la cadena de suministro a nivel nacional.
Fuente :Agenda Logistica – Mauricio Pino

























