Día Mundial de la Contraseña expertos advierten sobre claves débiles y entregan recomendaciones para proteger datos personales

En el marco del Día Mundial de la Contraseña, distintos estudios dan cuenta de un escenario preocupante en materia de seguridad digital. De acuerdo con una investigación de Kaspersky, el 54% de las contraseñas filtradas en 2025 ya había sido comprometida en filtraciones anteriores, lo que refleja una alta reutilización de claves y una exposición persistente a ciberataques.

A esto se suma otro dato relevante: un 69% de los latinoamericanos ha debido cambiar al menos una contraseña en los últimos seis meses por motivos de seguridad, en un contexto marcado por el aumento de filtraciones de datos, fraudes digitales y ataques cada vez más sofisticados.

En este escenario, Nicolás Silva, director de Tecnología de Asimov Consultores, empresa chilena que desarrolla apps móviles, software e inteligencia artificial para el sector público y privado, advierte que las contraseñas siguen siendo la primera línea de defensa, pero también uno de los principales puntos débiles. “El problema no es solo tecnológico, sino de comportamiento. Muchas personas siguen usando claves simples, repetidas o fáciles de adivinar, lo que facilita enormemente el trabajo de los atacantes”, señala.

El especialista, quien es ingeniero civil de la Universidad de Chile y máster en TI de la Universidad de Carnegie Mellon, explica que prácticas comunes, como incluir fechas de nacimiento, secuencias numéricas o palabras frecuentes, reducen considerablemente la seguridad: “Hoy existen herramientas capaces de probar millones de combinaciones por segundo. Si la contraseña tiene patrones predecibles, el tiempo necesario para vulnerarla es mínimo”.

Por lo mismo, Silva enfatiza la importancia de adoptar medidas básicas pero efectivas, afirmando que “una contraseña segura debe tener al menos 12 caracteres y combinar letras, números y símbolos. Pero tan importante como eso es no reutilizarla en distintos servicios”.

Además, destaca la relevancia de la autenticación en dos pasos (2FA), que añade una capa adicional de seguridad: “Aunque alguien obtenga la contraseña, este segundo factor puede bloquear el acceso no autorizado. Hoy debería ser un estándar en cualquier cuenta crítica, como correo electrónico o servicios financieros”.

El experto recomienda el uso de administradores de contraseñas y mantener actualizados los dispositivos y aplicaciones, ya que muchas actualizaciones corrigen vulnerabilidades que pueden ser explotadas por ciberdelincuentes.

 

Reconocimiento facial: ¿más seguro que una contraseña?

En paralelo, el avance de tecnologías biométricas, como el reconocimiento facial, ha abierto nuevas alternativas de autenticación. Sin embargo, su adopción aún genera dudas entre los usuarios.

Para el ejecutivo de Asimov Consultores, estos sistemas representan un avance relevante en seguridad, aunque no están exentos de desafíos. “La biometría, como el reconocimiento facial o la huella digital, es más segura que una contraseña tradicional, principalmente porque no depende de la memoria ni de hábitos del usuario. Pero no es infalible y debe ser parte de un sistema de autenticación más amplio”, explica.

Ahora bien, Silva agrega que el enfoque más seguro es combinar distintos métodos: “La tendencia es avanzar hacia modelos sin contraseña, como los passkeys, que integran biometría y criptografía. Pero mientras tanto, lo más recomendable es utilizar múltiples factores de autenticación”.

Finalmente, el especialista subraya que la seguridad digital depende, en gran medida, de decisiones cotidianas. “Hoy gran parte de nuestra vida personal y financiera está protegida por credenciales digitales. Por eso, más que nunca, es clave adoptar buenas prácticas y entender que un descuido puede tener consecuencias importantes”, concluye.

 

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Equipo Prensa
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