Por: Alejandro Gorayeb Fuentes
Ingeniero Comercial
Doctor en Ciencias Logísticas y Supply Chain Management
Director de la Cámara Minera de Chile
El mega puerto de Chancay, ubicado 75 km al norte de Lima es un terminal marítimo multipropósito considerado como un nodo logístico relevante para Sudamérica, que permite reducir el tiempo de transporte a 23 días con el continente asiático, principalmente con el mercado chino, con capacidad para recibir naves hasta de 24.000 contenedores, conocidas como “megamax” y capacidad de transferencia de 6 millones de toneladas.
Es totalmente automatizado, inteligente y de cero emisiones de carbono, operado por Cosco Shipping Ports, mayoritariamente, posee vehículos autónomos y su conectividad urbana busca evitar el colapso vial en la ciudad de Chancay, ya que los muelles se conectan, mediante túnel subterráneo de 1,8 km cruzando toda la zona, esto es, muelles y parque industrial. Sus destinos internacionales contemplan Brasil, Bolivia y Ecuador. Además, Perú apuesta a replicar este mega puerto con el nuevo proyecto llamado “Corio” para inversionistas de la India relacionados con flujos de minería crítica.
Por otro lado, los principales puertos del norte de Chile tienen capacidades menores que el mega puerto de Chancay, destacándose el puerto de Arica cuya capacidad para recibir naves de entre 8.300 y 11.500 contenedores y capacidad de transferencia de 3,2 millones de toneladas, para Iquique la capacidad de recibir naves de entre 13.900 y 11.480 contenedores y capacidad de transferencia de 3,56 millones de toneladas, para Antofagasta capacidad de recibir naves de 9.640 contenedores y capacidad de transferencia de 2,8 millones de toneladas, para Mejillones la capacidad de recibir naves de 13.000 contenedores y capacidad de transferencia de 6,7 millones de toneladas, sin embargo, es el puerto más importante para la transferencia del litio.
No obstante, con el desarrollo del corredor bioceánico, se presenta una oportunidad para contrarrestar, de alguna forma, las tremendas capacidades del mega puerto de Chancay, y potenciar las capacidades de los puertos del norte de Chile, en cuanto a atraer y desarrollar nuevos mercados a través de nuevas rutas marítimas, ya que este corredor une las zonas mediterráneas en el Estado de Mato Grosso do Sul al centro-oeste de Brasil, los Departamentos de Boquerón, Presidente Hayes y Alto Paraguay en el norte de Paraguay, las Provincias de Jujuy y Salta al nor-oeste de Argentina y Tarapacá y Antofagasta en el norte grande de Chile, permitiendo un acceso estratégico a los océanos Atlántico y Pacífico. Lo anterior, permite crear un enlace carretero entre el puerto de Santos (Brasil) y los puertos del Norte Grande de Chile ya indicados anteriormente, por tanto, una apertura de rutas comerciales.
Ya en sí, este corredor y la amenaza que significa el mega puerto de Chancay, requiere una visión nueva respecto de los puertos nortinos, esto es, el aumento de capacidades e integración de capacidades y especialización según tipo de carga a procesar.
Desde el punto de vista del sistema vial que permite dar movilidad a la carga recibida en los puertos, en el caso de Chile, el inicio del Corredor se ubica en los pasos Fronterizos Jama y Sico en la Región de Antofagasta y lo componen básicamente las rutas 27-CH, 23-CH, 24, 25, 5 Norte, 16, 1, 26 y 28 y los caminos B-39 y B-16, que tienen aproximadamente 2.000 km de longitud. Estas Rutas permiten el transporte de carga y pasajeros proveniente del corredor hacia los puertos de las regiones de Antofagasta y Tarapacá.
En este sentido, el Estado de Chile, ha definido 5 ejes estratégicos siendo 1) Seguridad Nacional, relacionado con dotación para control fronterizo, ausencia de zonas de fiscalización, falta de patrullaje, déficit de cuarteles policiales, déficit de tecnología para el control fronterizo, falta de vehículos policiales, presencia del crimen organizado en Antofagasta y Tarapacá, 2) Infraestructura habilitante, relacionado con deficiencias en tramos viales, congestión en acceso a puertos, falta de zonas de descanso, falta de ruta turística estratégica, 3) Logística portuaria, relacionada con congestión en accesos a puertos, capacidad portuaria limitada, falta de sitios de inspección, falta de puertos secos, evaluación de alternativas portuarias. Los ejes 4 y 5 no se detallan ya que se priorizó lo relacionado al ámbito logístico, sin embargo, se mencionan a continuación: 4) Articulación entre países y fronteras y 5) Oportunidades de negocio e inversión privada.
Chile tiene una gran oportunidad de mejorar notoriamente sus puertos y rutas terrestres, considerando que el corredor bioceánico será un facilitador para los flujos de productos agroindustriales como granos, cereales, carnes, celulosa y alimentos procesados, así como, minería y energía que contemplan el litio, cobre, fertilizantes y combustibles, además de productos de consumo diario, bienes tecnológicos y electrónicos y maquinaria industrial.
Todo lo anterior, implica una gran inversión pública y privada para mejorar sustantivamente la actividad e infraestructura logística de la zona norte, en cuanto a aumentar la capacidad de carga de los puertos, ampliación de rutas viales de transporte, uso de tecnología facilitadora, entre otros, no obstante, a juicio personal, se debería explorar la posibilidad de integrar el flujo comercial del mega puerto de Chancay para ampliar la ruta terrestre y portuaria integrando a la ciudad de Arica en el corredor bioceánico y así permitir que Perú pueda optar a transportar carga utilizando la infraestructura nacional considerada en el corredor.

























