La disputa entre Washington y Pekín por las tierras raras —los minerales estratégicos detrás de imanes, baterías, semiconductores y equipamiento de defensa— escaló esta semana. China amplió las restricciones sobre empresas estadounidenses ligadas al esfuerzo de Estados Unidos por reducir su dependencia del gigante asiático en esta industria crítica.
Las nuevas restricciones de Pekín
Según el detalle publicado por Al Jazeera, la lista completa de afectados incluye también a Red Cat Holdings, Teal Drones, IMSAR, Jaia Robotics, Ball Aerospace & Technologies Corp, Oshkosh Defense y L3Harris Maritime Services, todas ligadas a defensa, drones o radar militar. El Ministerio de Comercio chino calificó las restricciones de EE.UU. como un abuso de los controles de exportación que distorsiona las cadenas de suministro globales.
El Ministerio de Comercio chino sumó diez compañías estadounidenses a su lista de entidades restringidas, lo que en la práctica limita sus operaciones con contrapartes chinas. Entre ellas figura MP Materials, dueña de la mina californiana de Mountain Pass, junto a USA Rare Earth y Aveox. En paralelo, el Ministerio de Finanzas de China impuso restricciones de compra a otras 46 empresas estadounidenses vinculadas al sector defensa.
Pekín justificó la medida como respuesta a la inclusión de empresas chinas en la lista estadounidense de «compañías militares chinas», calificándola de injustificada y como una forma de proteger su seguridad e intereses nacionales.
El antecedente inmediato
El movimiento llega apenas dos semanas después de que el Pentágono reincorporara a Alibaba, Baidu y BYD a su lista de compañías chinas consideradas un riesgo para la seguridad nacional de EE.UU., por presuntos vínculos con el Ejército Popular de Liberación. Las firmas chinas han negado esas conexiones.
La apuesta industrial de Washington
Según un análisis del Center for Strategic and International Studies (CSIS), Estados Unidos ha desplegado más de 7.300 millones de dólares en capital, inversión directa y financiamiento público para acelerar la minería, el procesamiento y la fabricación de imanes de tierras raras en territorio nacional. Como parte de ese plan, el Departamento de Defensa tomó una participación de 400 millones de dólares en MP Materials y fijó un piso de precio de 110 dólares por kilo para su producción de neodimio-praseodimio durante una década.
¿Golpe real o gesto simbólico?
Financial Times recoge una lectura más cautelosa: un ejecutivo estadounidense con operaciones en China, consultado de forma anónima, describió la medida como «medida y simbólica», ya que las empresas de sectores sensibles como defensa ya tenían un acceso muy limitado a contratos del gobierno y el ejército chino. El propio CSIS había advertido que las restricciones de abril de 2025 sobre tierras raras pesadas e imanes permanentes ya habían expuesto la fragilidad de las cadenas de suministro aliadas.
Por qué importan las tierras raras
Los 17 elementos que conforman este grupo están presentes en imanes, baterías, fósforos y catalizadores utilizados en sectores tan diversos como la salud, el transporte, la generación eléctrica, el refinado de petróleo, la electrónica de consumo y los sistemas de defensa. Por eso cada movimiento regulatorio en esta cadena de suministro tiene efectos que se sienten mucho más allá de la geopolítica.
Fuentes: Xataka, Al Jazeera.





































