- Frente a los impactos del contexto climático, la compañía ha desplegado un robusto plan de inversiones para garantizar el suministro aún en condiciones climáticas adversas, el que superó los $ 90 mil millones durante los primeros seis meses del año. Entre las obras destacan la renovación de redes de agua potable y alcantarillado, modernización de arranques, sondajes y refuerzos del sistema de abastecimiento de agua con foco en el plan de eficiencia hidráulica.
- El incremento de 7,5% a nivel de EBITDA respecto del mismo periodo del año anterior consolidó utilidades por $77.526 millones.
Santiago, agosto de 2026.- Con el fin de fortalecer la infraestructura sanitaria de la Región Metropolitana, Aguas Andinas ejecutó inversiones por $91.614 millones durante el primer semestre de 2026, es decir, 27% más que en el mismo período de 2025. El foco de las obras se centró en seguridad hídrica, resiliencia operacional y sostenibilidad, entre las que destaca el desarrollo de su plan Biociudad, el cual contempla un portafolio de proyectos estratégicos que garantizan los estándares de seguridad de abastecimiento comprometidos para el Gran Santiago, especialmente frente a los desafíos que impone la vulnerabilidad climática. Las inversiones se enmarcan en el plan Biociudad, que contempla proyectos estratégicos incluidos en el acuerdo tarifario del quinquenio.
Asimismo, el EBITDA consolidado del período fue de $200.885 millones, lo que representa un crecimiento de 7,5% respecto del primer semestre de 2025. En tanto, la utilidad neta alcanzó los $77.526 millones, superior en $1.758 millones a la del mismo periodo del año anterior. Este resultado responde principalmente al crecimiento del EBITDA, efecto que fue parcialmente compensado por un mayor gasto financiero, mayores depreciaciones y un incremento en el gasto por impuesto a la renta.
Solidez financiera y mirada de futuro
Los ingresos consolidados alcanzaron $386.383 millones, un incremento de 6,6% respecto de los $362.460 millones registrados en el primer semestre de 2025. El aumento de ingresos se explica principalmente por una mayor tarifa media producto de las indexaciones por polinomio aplicadas durante 2025 y 2026, junto con los ajustes derivados del VIII Proceso Tarifario para Aguas Andinas, Aguas Cordillera y Aguas Manquehue. Adicionalmente, el consumo se mantuvo levemente por sobre los niveles registrados durante el primer semestre de 2025.
Al 30 de junio de 2026, la compañía registró -entre los efectos principales en términos de costos- un aumento de $3.742 millones asociado a mayores ingresos sanitarios, principalmente, por el plan de suministro alternativo, el programa de desodorización de La Farfana y las transferencias de agua necesarias para asegurar la continuidad operacional.
En el ámbito operacional, Aguas Andinas continuó fortaleciendo su eficiencia, destacando una mejora en la gestión de incobrables de $1.263 millones, cuyo ratio sobre ingresos se redujo a 1,0% desde 1,3% registrado a junio 2025. Asimismo, la compañía continuó impulsando iniciativas de eficiencia operacional que generaron ahorros por $1.680 millones durante el período.
En tanto, la posición financiera se mantuvo sólida, lo que se refleja en la mantención de las clasificaciones de deuda local en AA+ e internacional en A-.
En dicho contexto, Aguas Andinas sigue trabajando en entregar sostenibilidad a sus servicios en medio de escenarios climáticos cada vez más inciertos. Con la estrategia Biociudad como hoja de ruta hacia 2035, la compañía trabaja en la implementación de obras y soluciones que contribuyan a la vida de millones de personas, entre las que destaca el proyecto Retorno Maipo, iniciativa basada en el reúso de aguas tratadas en la Biofactoría Mapocho Trebal que contribuirá al equilibrio integral de la cuenca operando en escenarios de extrema sequía.
“Durante el último mes hemos visto los efectos de la vulnerabilidad climática, por lo que se hace cada vez más necesario potenciar la resiliencia y adaptación que Santiago necesita para esta nueva realidad. A través de Biociudad estamos impulsando soluciones concretas para fortalecer la seguridad hídrica, la resiliencia operacional y la sostenibilidad de Santiago. Para ello, es fundamental continuar avanzando mediante una estrecha colaboración público-privada que permita materializar las inversiones que la ciudad necesita para enfrentar escenarios climáticos cada vez más exigentes», señaló Miquel Sans, CFO de Aguas Andinas.





































