- El alza de 0,6% del IPC de agosto llevará la UF sobre los $41 mil durante septiembre, elevando en pesos el valor de propiedades y obligaciones hipotecarias. El escenario coincide con el proyecto de Reforma del Mercado de Capitales y Acceso a la Casa Propia presentado esta semana por el Gobierno, que propone un ahorro de 7%, un aporte estatal de 3% y un nuevo fondo para ampliar el financiamiento hipotecario.
La inflación vuelve a tensionar una de las principales variables que determinan el acceso de los hogares a la vivienda. El IPC registró un alza de 0,6% en agosto, acumulando 3,6% en lo que va del año y 4,1% en doce meses, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El resultado estuvo marcado principalmente por las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas y transporte.
El efecto se traspasa directamente a la Unidad de Fomento. La UF llegará a $41.057,20 el 30 de septiembre, superando por primera vez la barrera de los $41 mil durante este mes. Para el mercado inmobiliario, el movimiento es relevante porque una parte importante de los precios de las viviendas y de las obligaciones hipotecarias se encuentra expresada en esta unidad.
Una vivienda valorizada en $165 millones puede aumentar cerca de $1 millón en su equivalente nominal en pesos ante una variación de 0,6%, mientras que quienes mantienen un crédito hipotecario expresado en UF enfrentan un aumento equivalente en pesos en el valor de su dividendo. Para quienes todavía están reuniendo el pie, el desafío es distinto: el ahorro debe avanzar al menos al ritmo del valor de la vivienda que buscan comprar.
“El problema no es solamente que la UF suba, sino que las familias están intentando reunir el pie en un mercado donde el valor de las viviendas sigue siendo una barrera importante. Si el ahorro avanza más lento que el precio de la vivienda, la meta de compra se va alejando. Por eso, cualquier política que busque mejorar el acceso tiene que abordar simultáneamente el ahorro y las condiciones del financiamiento”, explica Luis Conejeros, CEO de Rabbitts Capital.
El escenario coincide con la presentación, el 9 de septiembre, del proyecto de Reforma del Mercado de Capitales y Acceso a la Casa Propia, encabezado por el Presidente José Antonio Kast y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. La iniciativa busca ampliar las alternativas de financiamiento hipotecario, aumentar la disponibilidad de recursos de largo plazo y facilitar la acumulación del pie.
Uno de sus principales componentes es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI), administrado por BancoEstado, que estará orientado a adquirir y financiar créditos hipotecarios. El mecanismo busca ampliar el financiamiento de largo plazo para la primera vivienda y mejorar las condiciones de acceso al crédito.
La propuesta incorpora además un mecanismo de Ahorro Voluntario para la Vivienda, destinado a la adquisición de una primera vivienda nueva o usada de hasta 6.000 UF. El sistema considera un período mínimo de ahorro de 30 meses, durante el cual las familias deberán reunir un monto equivalente al 7% del valor de la propiedad, mientras el Estado aportaría un 3% adicional, completando un pie de 10%.
El proyecto llega en un escenario en que el Banco Central mantiene la Tasa de Política Monetaria en 4,5% y, en su Informe de Política Monetaria de septiembre, redujo su proyección de crecimiento para 2026 a un rango de 0,25% a 0,75%, mientras proyecta que la inflación converja al 3% durante el segundo trimestre de 2027.
Para el mercado inmobiliario, el desafío estará en que las nuevas herramientas de financiamiento logren implementarse con suficiente rapidez. El ahorro en UF permite proteger los recursos acumulados frente a la inflación, pero no necesariamente frente a un aumento del precio de las viviendas superior al IPC. Si los valores inmobiliarios avanzan por sobre la inflación durante el período de ahorro, las familias podrían mantener una brecha para completar el monto requerido.
Así, el escenario combina dos fuerzas contrapuestas: mientras el aumento de la inflación y de la UF eleva el valor nominal de las propiedades y de las obligaciones hipotecarias, la reforma impulsada por el Gobierno busca ampliar el financiamiento, facilitar la acumulación del pie y recuperar alternativas de crédito de largo plazo.
El resultado para los compradores dependerá de que ambas variables evolucionen favorablemente: que las familias puedan reunir el pie y que, una vez alcanzado ese objetivo, encuentren financiamiento suficiente para sostener un dividendo compatible con sus ingresos.
Quedo atento por si les interesa





































