Santiago, octubre de 2026 — Frente al anuncio del plan de empleo gubernamental «Chile Despega» —que contempla una inversión de 1.300 millones de dólares para el período 2026-2027 orientada a generar 100.000 empleos—, la Asociación Gremial de Empresas de BPO Chile (BPOCh) platea una propuesta de alto impacto y eficiencia: el sector está preparado para aportar 30.000 puestos de trabajo de aquí a cinco meses a cero costo para el Estado.
Este planteamiento central fue presentado por la asociación el martes 6 de octubre en la Comisión de Economía del Senado. En dicha sesión, convocada para continuar el estudio del proyecto de ley (en segundo trámite constitucional, Boletín N° 17.381-03) que busca prohibir la subcontratación de servicios de teleoperadores fuera del territorio nacional —y que contó con la participación del gerente general del gremio, Francisco Ibieta—, BPOCh enfatizó que el sector privado puede ser un motor clave de empleabilidad sin requerir recursos fiscales.
Mientras que la estrategia del Ejecutivo destina 1.300 millones de dólares para alcanzar 100.000 plazas, la industria de externalización de procesos demuestra que, con las condiciones regulatorias e incentivos adecuados a la contratación local, es posible movilizar un tercio de esa meta (30.000 empleos) de forma inmediata y a costo cero para las arcas fiscales.
“El mensaje central es claro y eficiente: el Gobierno se va a gastar 1.300 millones de dólares en el plan de empleo para ’26 y ’27, y nosotros a cero costo del Estado podríamos estar aportando con 30.000 puestos de trabajo de aquí a cinco meses”, enfatiza Francisco Ibieta, gerente general y vocero de BPOCh. “Chile Despega abre una oportunidad para conectar los instrumentos de apoyo con sectores que tienen alta capacidad de contratar de forma inmediata”.
Oportunidades reales para mujeres y empleo formal
Actualmente, el sector BPO genera cerca de 30.000 empleos directos en Chile, destacando que entre el 60% y el 70% de su dotación corresponde a mujeres. Al comprender servicios como atención de clientes, soporte y gestión de consultas, la industria ofrece una puerta de entrada al empleo formal que no exige estudios superiores, abriendo grandes oportunidades para personas con enseñanza media completa.
“Una de las fortalezas de esta industria es que ofrece una puerta de entrada al empleo formal. La alta participación femenina muestra su relevancia para una agenda que busque ampliar las oportunidades laborales. El desafío es acompañar la contratación con formación y posibilidades de desarrollo”, explica Ibieta.
Para materializar este aporte de 30.000 puestos de trabajo sin gasto fiscal, BPOCh propone vincular los incentivos a la contratación local con capacitación pertinente en comunicación, herramientas digitales, resolución de consultas y uso responsable de tecnologías de apoyo.
Asimismo, el gremio considera fundamental establecer una mesa de trabajo permanente entre BPOCh, el Ejecutivo y el Congreso para evaluar barreras y coordinar medidas que favorezcan la competitividad, vinculando esta discusión legislativa —como el análisis del proyecto sobre teleoperadores y la Ley +56— con una agenda más amplia que incentive a las empresas a mantener y ampliar sus operaciones en el país.
“Necesitamos condiciones que hagan atractivo contratar en Chile. Demostramos que se pueden lograr grandes metas de empleo con máxima eficiencia y a costo cero para el Estado. Queremos trabajar con las autoridades para traducir ese potencial en oportunidades concretas”, concluye Ibieta.





































