Santiago, 20 de octubre de 2026. — En un mercado, con múltiples opciones de bebidas, el diseño del envase puede ayudar a que un producto llame la atención y comunique su identidad. Los colores, acabados y tecnologías de impresión permiten expresar atributos y generar una primera impresión antes de que el consumidor pruebe su contenido. Para las marcas presentes en Chile, la lata de aluminio ofrece una superficie versátil para desarrollar propuestas visuales que conecten con sus públicos.
Un estudio realizado por The Directions Group para Ball Corporation en 2025, con consumidores chilenos compradores de bebidas, mostró que los atributos del envase también influyen en la decisión de compra: el 50% considera importante el material del envase en la categoría de bebidas individuales, mientras que la apariencia del envase alcanza el 42% entre los consumidores de bebidas alcohólicas listas para beber (RTD). El estudio también indica que atributos estéticos, como la percepción de un envase premium, el atractivo y el orgullo de ser visto con el producto, influyen positivamente en la favorabilidad hacia el envase.
Por otro lado, la relación entre los recursos visuales y la percepción del consumidor también fue analizada en una investigación realizada por EyeSee Research para Ball Corporation. Desarrollado de manera online con consumidores brasileños, el estudio mostró que distintas aplicaciones de colores y acabados pueden generar respuestas diferentes. La tecnología Neon, por ejemplo, registró mejoras en la percepción de innovación, visibilidad de la marca e intención declarada de compra frente a una lata de referencia. Otras pruebas mostraron que una anilla verde puede reforzar asociaciones con frescura y sostenibilidad, mientras que un fondo verdoso puede transmitir energía, pero también sugerir un sabor distinto al del producto.
Estos resultados muestran que el diseño de un envase requiere algo más que captar la atención: cada color y acabado debe ser coherente con la bebida y con el mensaje que la marca busca transmitir.
“El color no es solo una elección estética. Dependiendo de cómo se aplique, puede reforzar una identidad, destacar un atributo o crear una experiencia diferente para el consumidor. Nuestro trabajo consiste en combinar la idea creativa de la marca con el conocimiento técnico y las posibilidades de impresión disponibles para encontrar la solución más adecuada para cada proyecto”, afirma João André Vilas Boas, gerente de Can Experience de Ball para América del Sur.
De la idea a la lata
En América del Sur, parte de este trabajo se desarrolla en Can Experience, el centro de diseño de latas de Ball ubicado en Jacareí, São Paulo, Brasil. Este espacio está dedicado a la creación, prueba y validación de soluciones de diseño, impresión y acabados, un proceso que permite evaluar cómo llevar la identidad de una marca al envase.
El portafolio de Ball incluye distintas tecnologías para responder a las necesidades de cada producto y ocasión. Dynamark permite incorporar múltiples diseños en un mismo lote; las tintas termocrómicas cambian de color según la temperatura; los recursos fotocrómicos reaccionan a la luz solar; Neon y Day Glo ofrecen efectos de color; y los barnices y otros acabados añaden elementos sensoriales al envase.
A estas alternativas se suma Ball Digital Printing, que permite imprimir con calidad fotográfica de hasta 600 DPI, utilizar una amplia variedad de colores y producir cantidades menores. Entre sus aplicaciones se encuentran las ediciones especiales, series coleccionables, acciones vinculadas a eventos y campañas personalizadas, formatos que pueden resultar relevantes para marcas que buscan conectar con distintas audiencias y ocasiones de consumo en Chile.
“Contamos con diferentes tecnologías para cada producto y ocasión. Una de las contribuciones del Can Experience es precisamente comprender primero qué quiere comunicar la marca y, a partir de ello, explorar cómo la impresión, el color, el acabado y el formato pueden ayudar a traducir ese concepto a la lata”, añade João.
El envase como punto de contacto
Este enfoque acompaña la transformación de la lata en una plataforma cada vez más versátil para la comunicación. Ball ya utiliza sus tecnologías para apoyar proyectos que van desde la personalización a escala y las ediciones especiales hasta efectos que responden a la temperatura, elementos táctiles y soluciones de accesibilidad. Esta evolución también acompaña las expectativas de los consumidores: el 82% considera que el envase forma parte de la experiencia del producto, según un estudio de Business Wire.
Para la compañía, el avance de las tecnologías de impresión amplía las posibilidades de colaboración con las marcas desde las primeras etapas del desarrollo del envase. En lugar de tratar la decoración y los acabados únicamente como decisiones finales, la propuesta es considerar cómo estos elementos pueden formar parte de la construcción de la experiencia y del posicionamiento del producto.
«La lata ofrece una superficie que acompaña al producto desde el punto de venta hasta el momento del consumo. Esto crea diferentes posibilidades para que las marcas expresen su identidad y experimenten nuevas formas de comunicación. Al integrar el envase y el concepto, podemos explorar aún más posibilidades», concluye el ejecutivo.
Sobre Ball Corporation
Ball proporciona soluciones innovadoras y sostenibles de envases de aluminio para clientes de bebidas, cuidado personal y productos para el hogar. La compañía emplea a 16.000 personas en más de 65 fábricas e instalaciones en todo el mundo y registró ventas netas de US$ 13,16 mil millones en 2025. En América del Sur, la empresa cuenta con 15 unidades de producción, distribuidas entre Brasil, Chile, Argentina y Paraguay. Para más información, visite www.ball.com y siga QUIEROLATA – movimiento a favor de la lata de aluminio, el envase más amigable con el medio ambiente – en Instagram y Facebook.





































