- El mecanismo administrado por el Ministerio del Medio Ambiente ya muestra impactos concretos en el norte del país, donde proyectos homologados están generando reducciones verificadas de emisiones y promoviendo inversiones sostenibles.
Al cierre del año 2025, Chile contaba con una capacidad instalada de energía eólica superior a los 6.350 MW y la energía eólica aportó aproximadamente el 14% de la generación eléctrica nacional durante el mismo año, de acuerdo a los datos entregados por el Coordinador Eléctrico Nacional.
En este contexto, la Región de Coquimbo destaca como una de las zonas con mayor desarrollo eólico del país. Actualmente cuenta con 12 parques eólicos en operación, -dato entregado por la seremi de energía de la región- posicionándose entre las principales regiones en capacidad instalada de esta tecnología, junto a Antofagasta, Atacama y La Araucanía.
Las excepcionales características de la zona, con la intensidad de sus vientos, lo convierte en un espacio privilegiado para proyectos de energía renovable. Uno de los proyectos destacados en la zona en esta materia es el Parque Eólico Los Cururos, que se ha consolidado como un actor relevante para el desarrollo sostenible de La Cebada, localidad rural de la comuna de Ovalle y que optó por sumarse al Sistema de Compensación de Emisiones (SCE).
Este instrumento creado en el marco del impuesto verde, administrado por el Ministerio del Medio Ambiente, ha comenzado a mostrar resultados concretos en el norte del país. Su proceso de Homologación 2025 evaluó el impacto del mecanismo e identificó proyectos que ya están generando reducciones verificadas de emisiones de carbono en las regiones de Atacama, Antofagasta y Coquimbo.
Al respecto, la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, destacó que una de las grandes noticias del SCE es su consolidación a lo largo del país: “Junto con la diversificación, un segundo indicador a celebrar es la descentralización de los proyectos, ejecutados en distintas regiones del país, generando empleo verde y capacidades locales. Esto potencia aún más un mercado que ya genera data, moviliza inversión privada y entrega flexibilidad a los contribuyentes”.
El SCE permite que las empresas sujetas al impuesto verde puedan compensar parte de sus emisiones financiando iniciativas que reduzcan la contaminación atmosférica, transformando así el tributo en una palanca de inversión sostenible. Según los resultados del proceso de homologación, el Sistema está diversificando sus áreas de impacto hacia rubros como residuos, energía eólica y electromovilidad, lo que amplía su alcance más allá de los sectores industriales tradicionales.
El Impuesto Verde en Chile supone que las empresas gravadas por el impuesto hagan esfuerzos para disminuir sus emisiones contaminantes. No obstante, más allá de los eventuales procesos de mejora de estos establecimientos, pueden existir metas o adecuaciones complejas de alcanzar, por lo que se hizo necesario un sistema de compensación.
Un caso de éxito
En el tercer periodo de operación del SCE, concluido en febrero de 2026, participaron nueve proyectos de reducción de emisiones, alcanzando un total de 1.683.301 toneladas reducidas. Uno de ellos fue el Parque Eólico Los Cururos, a través de fondos sociales, programas de capacitación y espacios de acercamiento con la comunidad, AES Andes ha impulsado iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de sus habitantes y fortalecer una relación de largo plazo con el territorio.
Ubicado en la comuna de Ovalle, provincia de Limarí, el Parque Eólico Los Cururos inició sus operaciones en 2014 y desde entonces ha contribuido a la generación de energía renovable en Chile. Con una producción promedio anual de 210 GWh, el parque permite desplazar alrededor de 130 mil toneladas de CO2 al año, aportando directamente a la mitigación del cambio climático.
Desde 2024, Los Cururos participa en el Sistema de Compensación de Emisiones del Impuesto Verde (SCE), instrumento administrado por el Ministerio del Medio Ambiente. En ese contexto, la seremi del Medio Ambiente de Coquimbo, Jovanka Rendic, destacó el SCE y señaló que el crecimiento y la protección del medioambiente deben ir de la mano: “El Sistema de Compensación de Emisiones del Impuesto Verde representa un beneficio directo para la economía local en nuestra región y para el bienestar de las personas, pues ayuda a disminuir la contaminación del aire y a la vez es una herramienta efectiva de combate al cambio climático”.
En esa línea, el parque concretó recientemente su primera transacción de compensación, poniendo a disposición créditos para mitigar emisiones asociadas a operaciones de Chuquicamata y la división Ventanas de Codelco.
Mariana Soto Espinosa, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de AES Andes, destacó que la compañía busca desarrollar soluciones que permitan avanzar en la descarbonización de distintos sectores productivos, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo sostenible de los territorios donde opera. “En AES Andes la sostenibilidad es parte integral de nuestra cultura y de la forma en que entendemos nuestro rol en el desarrollo del país. Los certificados de reducción de emisiones son una herramienta concreta para apoyar a las empresas en sus metas ambientales, impulsando una transición energética eficiente y competitiva. Este trabajo refleja nuestro compromiso con la innovación, la excelencia operacional y la creación de valor compartido para las comunidades y nuestros clientes”.
El proyecto está registrado bajo el estándar Gold Standard, una de las certificaciones internacionales más reconocidas en materia de créditos de carbono. Esta condición exige medir, auditar y reportar anualmente sus compromisos ambientales y su contribución al valor compartido con las comunidades locales.
Para el Ministerio del Medio Ambiente, el SCE representa precisamente esa lógica: que el impuesto verde no sea solo una carga para las empresas, sino un incentivo para que el capital privado co-financie la transición hacia una economía baja en carbono. Los resultados del proceso de Homologación 2025 muestran que, al menos en el norte de Chile, ese objetivo ya está dando sus primeros frutos.
Sistema de Compensación de Emisiones
El SCE aborda dos categorías de emisiones. Por un lado, están las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), y por otro, las emisiones de contaminantes locales.
Las emisiones de GEI tienen un impacto a nivel global al contribuir al cambio climático. Con el objetivo de mitigar estas emisiones, Chile ha implementado diversos instrumentos de gestión ambiental, entre los cuales se encuentra el impuesto verde. Este impuesto grava las emisiones de CO2, el GEI más común responsable de más del 70% de las emisiones de GEI en Chile. Para compensar estas emisiones, se pueden utilizar otros GEI, considerando su equivalente impacto en el cambio climático.
En cuanto a los contaminantes locales gravados por el impuesto, incluyen el material particulado (MP), óxidos de nitrógeno (NOx) y dióxido de azufre (SO2). Estos contaminantes tienen efectos a nivel local, afectando tanto la salud de la población como los ecosistemas y patrimonios expuestos.
Este impuesto se aplica a los establecimientos cuyas fuentes emisoras emitan 100 o más toneladas anuales de MP, o 25,000 o más toneladas anuales de CO2.





































