RANSOMWARE: Los ataques ya no solo secuestran datos, ahora amenazan la continuidad de las empresas

Segundo Reporte de Ciberseguridad Gtd | Octubre 2026

El ransomware evolucionó hacia un negocio de extorsión que combina la paralización de operaciones, el robo de información y la amenaza de divulgarla. Esta es la principal conclusión del segundo Reporte de Ciberseguridad de Gtd, elaborado por Secure Soft, su Centro de Excelencia en Ciberseguridad, tras analizar más de 6.000 incidentes asociados a 187 grupos criminales.

Por qué importa: Recuperar los sistemas ya no garantiza el fin de un ataque. Los delincuentes pueden mantener la presión sobre las empresas mediante información robada, incluso después de restablecidas sus operaciones.

5 claves del reporte

  1. Chile registra 33 organizaciones afectadas por ransomware en 2026.

Entre enero y agosto, el país ocupó el cuarto lugar latinoamericano en los registros de CronUp citados por el informe, detrás de Brasil (158), México (98) y Argentina (56). Los sectores expuestos incluyen minería, telecomunicaciones, energía, transporte y salud, donde una interrupción puede generar graves consecuencias operacionales y económicas.

  1. El ransomware opera como una industria criminal organizada.

El modelo Ransomware-as-a-Service permite que distintos grupos desarrollen herramientas, vendan accesos y ejecuten ataques. Qilin lidera la actividad mundial con 980 víctimas reportadas, seguido de The Gentlemen (707) y Akira (384). La caída de una banda no elimina la amenaza: otros actores pueden aprovechar sus capacidades.

  1. Los ataques pueden permanecer ocultos durante semanas.

Los delincuentes ingresan mediante credenciales robadas, phishing o accesos remotos vulnerables. Una vez dentro, identifican sistemas críticos, amplían sus privilegios y extraen información antes de ejecutar el cifrado. Cuando la empresa detecta el ataque, este puede llevar semanas en desarrollo.

  1. La inteligencia artificial hace más sofisticados los ataques.

La IA facilita la creación de correos fraudulentos altamente personalizados y acelera la preparación de intrusiones. Esto exige detectar comportamientos sospechosos antes de que los atacantes comprometan sistemas críticos. 

  1. La continuidad operacional pasa a ser una prioridad de ciberseguridad.

El desafío ya no es solo evitar ataques, sino impedir que paralicen el negocio. Secure Soft identifica cuatro prioridades: detección temprana, contención rápida, respuesta coordinada entre áreas técnicas y ejecutivas, y recuperación efectiva de procesos críticos. Contar con respaldos no basta si las empresas no han probado sus planes de respuesta.

La mirada de Gtd

“La verdadera transformación del ransomware no es tecnológica. Es económica. Los grupos criminales ya no venden recuperación de archivos; venden continuidad operacional bajo extorsión”. Juan Carlos Beltrán, en el segundo Reporte de Ciberseguridad de Gtd.