Chile alcanza su sobregiro ecológico

El 17 de mayo pasado Chile alcanzó su Sobregiro Ecológico, convirtiéndose en el primer país de América Latina en agotar sus recursos naturales anuales para el año. Este dato se suma a otro número alarmante: es el sexto año consecutivo en que Chile gasta sus recursos naturales de manera anticipada. Según la Global Footprint Network (GFN), si la población mundial viviera con los mismos parámetros de consumo y contaminación que los chilenos, se necesitarían 2.7 planetas Tierra para sostener ese estilo de vida. Este hito se adelantó seis días en 2025, en comparación al año anterior, lo que refleja un agravamiento de la crisis ambiental que enfrenta el país, que incluye la pérdida de biodiversidad,  la contaminación por plásticos, la menor disponibilidad de agua y la seguridad alimentaria.

La industria y el sector privado como agentes de cambio

Frente a este escenario, es importante que la industria y el mundo privado adopten un papel proactivo en la búsqueda de soluciones sostenibles. La transición hacia una economía circular no solo aborda los problemas ecológicos, sino que también ofrece beneficios tangibles para las empresas y la sociedad. Este enfoque implica repensar cómo se diseñan, usan y gestionan los productos y materiales para ser más eficientes y reducir el consumo de recursos.

Para guiar y evaluar el desempeño circular de las empresas en este camino, organizaciones como World Wildlife Fund (WWF) han desarrollado el Circular Business Assessment (CBA), que analiza diez palancas de cambio esenciales en los siguientes temas:

  • Gestión de riesgos.

  • Estrategias y metas.

  • Cultura corporativa.

  • Implementación en operaciones y cadena de valor.

  • Informes y reportes.

BASF y su enfoque en la sustentabilidad

 

Una de las organizaciones que participó en el programa piloto con WWF para evaluar su desempeño en materia de circularidad es BASF, una de las mayores firmas químicas del mundo. Desde los años 90, la empresa se ha sumado al desafío de implementar procesos sostenibles para reducir su impacto y aportar al medioambiente, con un enfoque que incluye:

  • Abastecimiento responsable: Gestión de su cadena de suministro.

  • Producción segura y eficiente: Mejora de sus operaciones para obtener resultados sostenibles a largo plazo.

  • Soluciones sostenibles: Creación de productos que aborden los desafíos de la escasez de alimentos, energía y agua.

  • Gestión, objetivos y diálogo: Búsqueda de metas ambiciosas en toda su cadena de valor.

«El sobregiro ecológico de Chile es un llamado de atención para que el mundo privado se sume a la solución,» afirmó María Jesús López, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de BASF Chile. «En BASF, estamos comprometidos con la innovación para ofrecer soluciones que contribuyan a la sustentabilidad y a la protección de nuestros recursos. Hemos entendido que la circularidad debe estar al centro de nuestra estrategia, y aunque hemos avanzado, aún nos queda un largo camino para alcanzar una verdadera forma de producción donde el progreso económico coexista con el cuidado del planeta”.

Dentro de esta estrategia, la empresa se ha fijado metas globales para reducir su huella de carbono y lograr la carbono neutralidad a 2050. En el proceso se ha logrado una reducción significativa en sus emisiones de gases de efecto invernadero (de 40 millones de toneladas métricas de CO2 equivalente a 16,9 millones en 2023), apuntando a reducir, en 2030, las emisiones en un 25% en todas sus operaciones a nivel mundial. Sumado a esto, BASF ha logrado reducir el consumo de agua en América del Sur en un 60,3% por tonelada de producto acabado.

En Chile, teniendo en cuenta información hasta diciembre de 2024, la empresa ha logrado avances significativos, como la reducción del 16,3% en el consumo de agua, la disminución del 34,2% en la generación de residuos, la reducción del 14,7% en las emisiones de CO2 y una disminución del 1,5% en el uso de energía (todos estos porcentajes son por tonelada de producto acabado).

A través de su método Triple S (Sustainable Solution Steering), BASF evalúa su portafolio de productos según criterios de sostenibilidad. Este método asigna cada solución a una de cinco categorías (Pioneer, Contributor, Performer, Transitioner y Challenged) según su contribución a la sostenibilidad. La compañía tiene el objetivo de aumentar la producción de «Soluciones para un futuro sostenible» (que incluyen las categorías Pioneer y Contributor) a más del 50% para el 2030. Este sistema permite a BASF identificar soluciones con riesgos de sostenibilidad que deben ser eliminadas en un plazo de cinco años.

Iniciativas impulsadas desde el mundo privado, que implican un cambio sostenido de sus prácticas para lograr un mundo más ecológico, son necesarias para garantizar un futuro donde se cuiden los recursos naturales y el medio ambiente, articulando producción, eficiencia y sostenibilidad.

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Equipo Prensa
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