El dólar cerró la sesión en Chile con una caída de $2,95, ubicándose en $928,45, lo que representa un retroceso de 0,32%respecto a la apertura. El movimiento contrasta con el fortalecimiento global del dólar, reflejando factores locales y la dinámica del cobre durante la segunda mitad de la jornada.
El precio del cobre moderó su avance tras la apertura de Wall Street, subiendo finalmente solo 0,7% y manteniéndose apenas sobre los US$5 la libra. La pérdida de impulso del metal —clave para la economía chilena— restó presión alcista al tipo de cambio, que cedió terreno incluso en un contexto internacional más favorable al dólar.
En los mercados externos, el dólar index (DXY) se fortaleció más de 0,45% hasta 99,6, acercándose al máximo de cinco meses alcanzado en noviembre. El repunte se apoyó en expectativas más moderadas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, luego de que las solicitudes de desempleo en EE.UU. mostraran estabilidad, lo que redujo temores sobre un deterioro acelerado del mercado laboral. Actualmente, cerca de la mitad del mercado espera que la Fed mantenga la tasa sin cambios en diciembre, rompiendo con la amplia expectativa de un recorte que predominaba la semana pasada.
El DXY también recibió impulso desde Asia, donde un yen más débil —tras señales de nuevos estímulos por parte del gobierno japonés— presionó a la baja los bonos locales, reforzando el atractivo del dólar como refugio.
Aun así, el tipo de cambio chileno respondió con mayor fuerza a la corrección del cobre y a flujos locales, lo que permitió una baja intradía y un cierre por debajo de los $930. Con este escenario, el dólar podría moverse en un rango acotado entre $923 y $933 en las próximas sesiones, dependiendo del tono de las minutas de la Fed y de la evolución del cobre en un mercado aún marcado por incertidumbre.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica

























