Como todos los años, durante el invierno aumentan en gran medida los gastos comunes en el país, principalmente a raíz del incremento en los costos de energía, sobre todo por la calefacción y la electricidad. De acuerdo a estudios recientes, se prevé que los gastos comunes podrían presentar un alza de hasta un 7,4%, considerando factores como la subida en las tarifas eléctricas.
La calefacción representa una porción considerable del consumo energético en los hogares chilenos. El Ministerio de Energía estima que el 73% del consumo eléctrico en edificios se destina a calefacción y climatización de agua caliente. Para intentar mitigar dichos aumentos, se recomienda implementar estrategias de eficiencia energética tanto a nivel individual como comunitario.
“Frente a esta situación, a nivel comunitario, resulta crucial hacer mantenciones preventivas en instalaciones críticas, como calderas y sistemas de calefacción central, para así garantizar su eficiencia y prolongar su vida útil. Instalar termostatos programables ayuda a regular la temperatura de manera eficiente y reemplazar bombillas incandescentes por LED de bajo consumo reduce significativamente el gasto energético, ya que la iluminación representa cerca del 20% del consumo eléctrico en los hogares”, explica José Miguel Oyarzo, CEO de EdiPro.
“Ante este panorama, otro factor relevante, es la combinación de tecnología y gestión eficiente, que se ha convertido en una estrategia muy efectiva para enfrentar el alza de los gastos comunes, especialmente en esta época. La digitalización de servicios comunitarios y la optimización del consumo energético son fundamentales para garantizar la sostenibilidad económica de las comunidades en Chile”, añade el ejecutivo.
Conforme a Oyarzo, la implementación de conserjería remota ha permitido reducir estos últimos entre 10% y 15%, dependiendo del tamaño del edificio. El sistema reemplaza la presencia física de conserjes por una central operativa que supervisa múltiples edificios en tiempo real. Conforme a datos de EdiPro, en comunas como Ñuñoa, La Reina y Las Condes, su adopción ha generado ahorros de entre $15.000 y $22.000 por residente.
“Además, plataformas como EdiPro ofrecen módulos de medición que permiten a las administraciones gestionar el consumo energético de manera más eficiente, identificando áreas de alto consumo y proponiendo estrategias de ahorro personalizadas. Estas herramientas digitales facilitan la toma de decisiones informadas y fomentan una cultura de eficiencia energética en las comunidades”, finalizó el experto.
A nivel individual, afirma Oyarzo, es clave aprovechar la luz natural durante el día, cerrar cortinas por la noche para retener el calor, y asegurarse de que puertas y ventanas estén bien selladas para evitar fugas de calor. Adicionalmente, se aconseja usar calefactores de bajo consumo y apagar tanto los electrodomésticos como los dispositivos electrónicos cuando no se estén ocupando, debido a que una gran parte de ellos requiere energía incluso en modo de espera.

























