Cuáles son las tres empresas extranjeras interesadas en construir el nuevo puerto de San Antonio

El ingreso de tres consorcios internacionales al proceso por el Puerto Exterior de San Antonio confirma la relevancia del proyecto, estimado en US$ 4.450 millones, que busca triplicar la capacidad del principal terminal del país. La envergadura de la obra, sin embargo, mantiene sobre la mesa los desafíos ambientales y regulatorios que acompañarán su desarrollo en los próximos años.

Qué observar. El proceso de licitación del Puerto Exterior de San Antonio, la mayor obra portuaria de Chile, avanza con la precalificación de tres gigantes internacionales especializados en infraestructura marítima: Van Oord (Países Bajos), Jan de Nul (Bélgica) y China Harbour Engineering Company – CHEC (China).

  • Estas son, en los hechos, las primeras empresas interesadas en construir la etapa inicial del proyecto, que contempla el rompeolas, el dragado de la dársena y las obras de acceso.
  • Su participación confirma la envergadura estratégica de la obra, pero también instala preguntas sobre los estándares técnicos y ambientales que se exigirán en su desarrollo, en un contexto de una trabada evaluación ambiental.
  • La Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) durante 2024 desarrolló el proceso de Manifestación de Interés, para dar paso en enero de este año a la etapa de precalificación de la licitación, la que incluyó la venta de bases —cerrada el 15 de agosto— y la solicitud de inscripción en el Registro de Puerto Exterior, concluida el 31 de agosto.

Van Oord (Países Bajos). Fundada en 1868, esta empresa familiar neerlandesa es una de las mayores del mundo en obras marítimas.

  • Su especialidad incluye dragado, construcción de rompeolas, recuperación de tierras y soluciones para enfrentar la erosión costera.
  • Ha participado en proyectos emblemáticos como la expansión del puerto de Rotterdam y las islas artificiales en Dubái. Su experiencia en ambientes complejos y su flota propia la posicionan como un actor sólido para un proyecto de esta escala.

Jan de Nul (Bélgica). Con sede en Luxemburgo y operaciones globales, esta firma belga combina capacidades en infraestructura marítima, energía offshore y regeneración ambiental.

  • Ha liderado obras en terminales de carga, expansión de puertos y proyectos de energías renovables en el mar del Norte y otras regiones.
  • Su flota de dragado y plataformas multipropósito la convierte en un jugador versátil y competitivo en licitaciones complejas.

China Harbour Engineering Company – CHEC (China). Subsidiaria del conglomerado estatal China Communications Construction Company, CHEC es una de las mayores constructoras portuarias del mundo.

  • Ha ejecutado obras de gran escala en África, Asia y Medio Oriente, incluyendo terminales logísticos, obras de dragado y rutas estratégicas dentro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
  • Su capacidad financiera, técnica y operativa ha generado interés, pero también ha sido objeto de escrutinio geopolítico en diversas jurisdicciones.

Las dimensiones del proyecto. El Puerto Exterior de San Antonio contempla la construcción de un rompeolas de casi 4 kilómetros de longitud, que protegerá dos nuevos terminales semiautomatizados de 1.730 metros cada uno.

  • Estas instalaciones permitirán la atención simultánea de hasta ocho buques de 400 metros, los de mayor tamaño actualmente en operación a nivel global.
  • Una vez en plena operación, la infraestructura podrá movilizar hasta 6 millones de TEU por año, equivalentes a cerca de 60 millones de toneladas de carga, lo que triplicará la capacidad actual del puerto y consolidará su rol como plataforma logística clave para el comercio exterior chileno.
  • El plan de inversión contempla un desembolso total estimado en US$ 4.450 millones.
  • De ese monto, US$ 1.950 millones serán ejecutados directamente por la Empresa Portuaria San Antonio, abarcando el rompeolas, el dragado de la dársena, obras de acceso terrestre y medidas de mitigación ambiental.
  • Los US$ 2.500 millones restantes corresponderán a capital privado, vía concesiones, para construir y operar los terminales.
  • Se espera que la primera etapa entre en operación hacia 2036, con un muelle de 865 metros y una capacidad inicial de 1,5 millones de TEU anuales.

Tensiones ambientales. Aunque el Puerto Exterior representa una infraestructura clave para el comercio exterior chileno, su tramitación ha estado marcada por una fuerte resistencia comunitaria y cuestionamientos técnicos.

  • Desde su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) en 2020, el proyecto ha recibido más de 5.000 observaciones, incluyendo reparos de organismos públicos y organizaciones ciudadanas.
  • Uno de los principales focos de conflicto es el impacto sobre las Lagunas Ojos de Mar, un ecosistema de barra litoral de agua dulce ubicado en la desembocadura del río Maipo.
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Equipo Prensa
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