El dólar en Chile cerró la jornada en torno a los $886, registrando una fuerte caída de $35, equivalente a un retroceso de 0,56%, y marcando niveles no vistos desde mayo de 2024. El movimiento estuvo impulsado por un sólido desempeño del cobre y por una renovada debilidad global del dólar, en un escenario de creciente incertidumbre institucional en Estados Unidos.
El precio del cobre subió un 2,12% hasta US$6,01 por libra, consolidando su segunda sesión consecutiva de avances y manteniéndose cerca de sus máximos históricos. El metal continúa respaldado por restricciones de oferta, ante la amenaza de aranceles estadounidenses a metales refinados que podrían redirigir flujos hacia EE. UU., además de interrupciones productivas en Sudamérica asociadas a factores climáticos, laborales y políticos. A esto se suma una demanda estructural robusta, impulsada por la transición energética y la inteligencia artificial, donde los vehículos eléctricos y los centros de datos elevan de forma significativa el consumo de cobre.
En el plano internacional, el Dollar Index cayó un 0,4% hasta 98,4, profundizando su corrección luego de que el Departamento de Justicia de EE. UU. amenazara con imputar al presidente de la Fed, Jerome Powell, por declaraciones realizadas ante el Congreso sobre sobrecostos en un proyecto de renovación del edificio del banco central. Powell confirmó que la Fed recibió citaciones judiciales, calificando la acción como un “pretexto” para presionar recortes agresivos de tasas, lo que reavivó las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal y el atractivo de largo plazo del dólar.
El mercado interpreta este episodio como un quiebre en el rebote inicial del dólar en 2026, reforzado además por expectativas de que Donald Trump reemplace a Powell por un presidente de la Fed más dovish cuando termine su mandato en mayo. En este contexto, la combinación de cobre en máximos y debilitamiento estructural del dólar, explicó la marcada apreciación del peso chileno y el cierre del tipo de cambio en mínimos de varios meses.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica














































