El dólar en Chile terminó la jornada cerca de $919,2, con una caída de $3,9 (-0,46%) frente al cierre anterior. El retroceso se dio en una sesión donde el peso volvió a apoyarse en el impulso del cobre y en una nueva depreciación del dólar a nivel global.
Por el lado de los commodities, el cobre extendió su escalada y subió alrededor de 3,1% hasta US$5,4 la libra, en línea con precios que siguen marcando récords en Londres. El mercado continúa estrecho por restricciones de oferta —menor producción en Chile y recortes en fundiciones chinas— y por primas elevadas ante la búsqueda de suministro de largo plazo hacia EE.UU., lo que ha tensionado inventarios disponibles. Este escenario ha llevado al cobre a máximos históricos recientes y mantiene el sesgo positivo para el metal, favoreciendo los flujos hacia el peso chileno.
En paralelo, el dólar global volvió a perder fuerza: el dollar index cayó cerca de 0,4% hasta la zona de 98,5 puntos. El mercado sigue descontando un recorte de tasas de la Fed en diciembre y, además, mantiene la cautela ante la señal política en EE.UU. sobre una posible conducción futura más proclive a tasas bajas. Esa combinación limita el rebote del billete verde y refuerza la presión bajista sobre el dólar local.
En síntesis, el peso se fortaleció porque el rally del cobre y la debilidad externa del dólar fueron más determinantes que cualquier ruido intradía, llevando al tipo de cambio a cerrar con una baja relevante respecto del día previo.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica























