El dólar en Chile cerró la sesión previo a las elecciones presidenciales del domingo en $910, lo que representa una caída de $2,7 (-0,30%). La baja se produce a pesar de que las fuerzas externas jugaron en contra: el cobre retrocedió con fuerza y el dólar global mostró un leve repunte. Esto sugiere que la presión bajista vino principalmente del mercado local, donde se observó desarme de posiciones y menor demanda de cobertura cambiaria en la víspera del proceso electoral.
El cobre cayó 2,71% hasta US$5,33 la libra, corrigiendo después de haber tocado máximos históricos cercanos a US$12.000 por tonelada en la LME. La toma de utilidades respondió al temor de que los elevados precios comiencen a afectar la demanda, especialmente en sectores como construcción y manufacturas. Aun así, la estructura del mercado sigue ajustada: interrupciones de suministro y bajos inventarios mantienen el soporte fundamental del metal. En el corto plazo, los precios podrian mantenerse alrededor de US$11.000 la tonelada, mientras hacia 2026 se verán futuras alzas en medio de la fortaleza de la demanda y restricciones de oferta.
En paralelo, el Dollar Index avanzó 0,05% hasta 98,05, aunque se encamina a su tercera caída semanal consecutiva y acumula más de 9% de retroceso en el año. La expectativa de recortes de tasas en EE.UU. durante 2026 sigue limitando el impulso del dólar global, incluso en jornadas puntuales de recuperación técnica. Esa debilidad estructural del billete verde, sumada al posicionamiento interno previo a las elecciones, ayudó a amortiguar el impacto negativo de la caída del cobre sobre el tipo de cambio chileno.
En síntesis, el retroceso del dólar en Chile se explica por factores domésticos que superaron la presión externa: mientras cobre baja y el dólar global repunta ligeramente, el mercado local opera con menor demanda de cobertura y mayor liquidez, empujando el tipo de cambio hacia niveles cercanos a $910 en un cierre marcado por cautela, pero sin señales de estrés cambiario antes de los comicios.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica

























