El tipo de cambio en Chile cerró este jueves en $972, lo que representa un alza de $3,05 equivalente a 0,31 % respecto al cierre previo. La subida estuvo respaldada por un contexto externo donde el dólar mostró mayor fortaleza y el cobre amplió pérdidas tras la apertura de Wall Street.
En materias primas, el cobre cayó 1,28 % hasta los US$4,55 la libra, presionado por señales de desaceleración en la demanda industrial en China. Aunque los futuros del metal se mantienen cerca de los US$10.000 por tonelada, las dudas sobre la actividad manufacturera y las elevadas tarifas de tratamiento a fundiciones limitan el soporte en precios.
En paralelo, el índice dólar (DXY) subió 0,24 %, respaldado por una combinación de datos mixtos en Estados Unidos. Sin embargo, la creación de empleo ADP en agosto sumó solo 54.000 puestos, por debajo de lo esperado, y las solicitudes semanales de desempleo aumentaron a un máximo de 10 semanas, con 237.000, lo que refuerza la visión de un mercado laboral más débil. Este contraste mantiene al mercado prácticamente convencido de que la Fed recortará 25 puntos base en su reunión del 17 de septiembre, con un 95 % de probabilidad descontada, y de que podría haber un segundo recorte en octubre.
En este escenario, el dólar en Chile respondió a la combinación de un cobre debilitado y un dólar global fortalecido, lo que presionó la paridad al alza. La atención de los inversionistas se centra ahora en el informe de nóminas no agrícolas (NFP) de este viernes, que será clave para confirmar la trayectoria inmediata de la divisa.























