El tipo de cambio en Chile finalizó la jornada de este viernes en $954, lo que representa un avance de $4 o 0,46 % respecto al cierre anterior. La subida se dio en un contexto internacional de mayor fortaleza del dólar y una corrección en el precio del cobre.
Tras la apertura de Wall Street, el cobre retrocedió 0,39 % hasta los US$4,65 la libra, moderando el impulso previo que lo había llevado a máximos de seis semanas. La presión bajista se explica por la persistencia de riesgos sobre la demanda, mientras que los inventarios globales se mantienen en niveles históricamente bajos.
En paralelo, el índice dólar (DXY) subió 0,22 % hasta los 97,3, reflejando un rebote de la divisa estadounidense después de los datos mixtos conocidos esta semana en EE. UU. El mercado asimiló un aumento en las solicitudes de subsidio por desempleo —el mayor en cuatro años— junto con una inflación de agosto que avanzó al ritmo más alto en siete meses, aunque aún dentro de lo esperado.
Las expectativas siguen centradas en la reunión de la Reserva Federal del 17 de septiembre, donde los futuros descuentan un recorte de 25 puntos base con una probabilidad cercana al 93 %, aunque un ajuste de 50 puntos base aún luce difícil de materializar.
En el frente macro adicional, el índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan cayó en agosto, evidenciando mayor pesimismo de los hogares sobre sus finanzas personales y las condiciones económicas. El informe señaló preocupaciones por tarifas, mercados laborales e inflación, factores que elevan la percepción de riesgos sobre la economía.
En este escenario, el dólar en Chile se fortaleció y se movió con mayor correlación al desempeño externo de la divisa y a la caída del cobre. Para la próxima jornada, se proyecta un rango de movimientos entre $948 y $960, condicionado por la evolución de los flujos internacionales y la dinámica de los commodities.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica























