Un análisis de Corporación Ciudades, basado en datos satelitales de temperatura y cobertura vegetal, revela que 12 comunas de sector poniente del Gran Santiago concentran el mayor estrés térmico, pero también albergan áreas verdes capaces de reducir significativamente la temperatura durante episodios extremos y operar como refugios climáticos urbanos.
Un estudio desarrollado por Corporación Ciudades identificó 77 parques y áreas verdes localizados en las 12 comunas más afectadas por olas de calor en el Gran Santiago, los que presentan un alto potencial para funcionar como refugios climáticos urbanos, al ser capaces de reducir de manera significativa la temperatura superficial durante episodios de calor extremo.
El análisis del organismo —que es parte de la iniciativa Barrios por el Clima, donde participan las fundaciones Ibáñez Atkinson, Mi Parque, Bosko, Patio Vivo, Fundación Reforestemos, Cerros Isla, Corporación Ciudades y el magíster en Arquitectura Sustentable y Energía de la Universidad Católica, que busca llevar la adaptación climática a escala barrial con intervenciones estratégicas— se basó en el evento de calor del 29 de enero de 2024, cuando comunas del norponiente como Quilicura, Pudahuel, Renca y Cerro Navia registraron temperaturas superficiales superiores a los 42°C, llegando incluso a los 43,4 °C en la primera de esas comunas, consolidando un patrón territorial persistente de alta exposición al calor extremo.
Posteriormente, a partir del cruce de datos satelitales de temperatura superficial, el índice de vegetación NDVI y el catastro de áreas verdes del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el estudio identificó zonas donde menores temperaturas relativas y presencia de vegetación coexisten en superficies superiores a 10.000 m², generando mejores condiciones de confort térmico durante episodios extremos, denominadas en el estudio como “zonas frías”.
Entre los parques con mayor efecto refrigerante destacan el Parque Santiago Amengual, en Pudahuel, que redujo hasta 5,5 °C la temperatura superficial respecto del promedio comunal; el Parque de los Reyes, en Quinta Normal, con una disminución de 4,6 °C; y el Parque San Luis Orione, en Cerrillos, con 3,4 °C menos.
“Estos mayores efectos refrigerantes se explican por atributos específicos que distinguen a estas áreas verdes dentro de sus comunas, como su mayor tamaño, la presencia de arbolado maduro, una menor proporción de superficies impermeables y un diseño paisajístico consolidado, factores que favorecen el sombreado y la evapotranspiración. Todo eso genera una diferencia sustantiva que permite bajar la temperatura en esos sectores”, afirma Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades.
El estudio muestra que, aunque los parques con mayor capacidad de enfriamiento se concentran en el sector poniente, el sector oriente dispone de un mayor número de áreas verdes que reducen la temperatura, sin que ello sea suficiente para compensar la desigualdad térmica entre comunas con distintos niveles de recursos.
El estudio explica que, incluso dentro de las denominadas zonas frías, los parques más frescos de las comunas más calurosas son al menos 0,6 °C más cálidos que cualquier área verde ubicada en comunas del sector oriente, evidenciando diferencias estructurales en la calidad, diseño y desempeño climático de la infraestructura verde urbana.
“Estos resultados refuerzan que el arbolado urbano es infraestructura crítica, no un lujo. Parques y áreas verdes están funcionando como verdaderos refugios climáticos que protegen frente al aumento de las olas de calor, especialmente en las comunas más expuestas. Avanzar en políticas urbanas con enfoque territorial y de equidad es una medida urgente de adaptación climática”, agrega Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos.
La investigación concluye que, con el acondicionamiento adecuado y una gestión orientada al confort térmico, estos parques pueden cumplir un rol estratégico en la protección de la población, frente a eventos de calor extremo cada vez más frecuentes e intensos, fenómeno que se verá exacerbado por el cambio climático.























