Desde 2019, el valor de las viviendas unifamiliares premium en Miami ha aumentado un 286%, impulsado por la llegada de capital, talento y grandes compañías al sur de Florida. Como buenos chilenos, este auge ha despertado el interés de invertir y aprovechar las oportunidades.
Sin embargo, desde AGD Developers –firma inmobiliaria liderada por 5 chilenos–, advierten que, junto con las oportunidades, hay errores recurrentes que pueden diluir la rentabilidad y transformar el “sueño americano” en una mala inversión. Según los expertos, estos son los cuatro errores más comunes:
- Priorizar la estética por sobre la estrategia: Los inversionistas priorizan “el diseño soñado” por sobre factores estructurales y de mercado. Se debe entender que un render bonito no garantiza un buen retorno. Hay que saber cómo se valorizan las zonas en el futuro y si la normativa permite lo que el inversionista requiere.
- Subestimar el estado real de las propiedades antiguas: Gran parte del parque inmobiliario es de los años 50, y actualizar las propiedades para cumplir los estándares actuales puede ser costoso o inviable.
- Minimizar la complejidad y plazos de desarrollo: Comprar, remodelar y revender parece una jugada rápida, pero sin dominio del sistema de permisos y el estándar de compradores de lujo, el proyecto puede retrasarse y encarecerse.
- Descuidar la post venta: Una propiedad mal mantenida pierde valor y dificulta el arriendo. Esto implica remodelaciones periódicas, búsqueda de inquilinos y administración constante. Un buen manejo de post venta puede marcar la diferencia entre un activo que se valoriza y otro que se estanca.
Para la firma chilena, en muchos casos, es más rentable para el inversionista demoler y partir de cero. Esa estrategia ha permitido que AGD logre rentabilidades superiores al 20% de Tasa Interna de Retorno (TIR), con proyectos modernos que incluyen cocinas italianas, wellness rooms, terrazas techadas con parrillas integradas y eficiencia energética.
Asimismo, la clave está en combinar visión estratégica con ejecución impecable. “En Miami el sueño americano es posible, pero como toda obra, requiere buenos planos, permisos y un cálculo preciso de rentabilidad”, afirma Pablo Allamand, presidente de AGD Developers.

























