Mientras en EE.UU. el 75% de las firmas inmobiliarias ya usa inteligencia artificial para vender, en Latinoamérica la mayoría sigue operando con procesos obsoletos, ¡pero una startup chilena lo está cambiando!
El mercado inmobiliario en Latinoamérica vive una paradoja: pese al crecimiento urbano acelerado y a una clase media que busca acceder a la vivienda, hasta el 79% de los potenciales compradores nunca recibe una respuesta efectiva de parte de las inmobiliarias. Y no es por falta de interesados, sino por una profunda ineficiencia comercial provocada por el rezago tecnológico del sector.
A diferencia de industrias como el retail o la banca —que ya han avanzado decididamente en digitalización—, el rubro inmobiliario sigue siendo uno de los más atrasados. Según datos de JLL, el 80% de las empresas inmobiliarias globales planea aumentar su inversión en tecnología, pero Latinoamérica aún opera con procesos manuales, lentos e ineficaces, con hasta ocho años de desfase frente a las economías más avanzadas.
¿Qué tan grave es el problema?
Los datos obtenidos por Lidz hablan por sí solos:
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Menos del 1% de las empresas inmobiliarias en la región contacta a un lead dentro de los primeros cinco minutos, a pesar de que hacerlo multiplica por 21 la probabilidad de cerrar una venta.
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La mayoría realiza solo 1 o 2 intentos de contacto, cuando se requieren entre 6 y 9 para lograr una conversión.
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Los ejecutivos comerciales, muchas veces sobrecargados y sin herramientas, pierden tiempo valioso en consultas sin real potencial, dejando pasar oportunidades concretas.
Este embudo roto deja a miles de compradores potenciales en el limbo, sin recibir atención oportuna. Y en un mercado afectado por altas tasas, inflación y competencia creciente, perder 8 de cada 10 oportunidades ya no es sostenible.
“En Latinoamérica no faltan compradores; lo que falta es eficiencia. La industria está perdiendo casi 8 de cada 10 oportunidades por procesos obsoletos”, Cornelio Saavedra, CEO de Lidz.
Lidz: una solución chilena con inteligencia artificial
En este contexto, nace Lidz, startup chilena creada el 2024 por el ingeniero civil Nicolás González y el arquitecto Cornelio Saavedra, que automatiza completamente el proceso de contacto y calificación de leads inmobiliarios, utilizando inteligencia artificial para responder vía WhatsApp en solo 3 segundos, 24/7, incluídos feriados y fines de semana.
Diseñada desde dentro del rubro inmobiliario, la plataforma de Lidz filtra automáticamente los leads que no cumplen con el perfil del proyecto y entrega a los equipos comerciales prospectos listos para avanzar.
Gracias a esta IA de Lidz, las inmobiliarias han obtenido un 92% de contactabilidad real, frente a un promedio anterior de 50%; un tiempo de respuesta reducido de 60 horas a solo 3 segundos; y el 80% de leads no calificados son filtrados automáticamente, lo que libera horas de trabajo humano y permite concentrarse en los casos que sí tienen posibilidad de cierre.
Por esta razón, Lidz ha procesado el 25% de las propiedades nuevas vendidas de Chile.
Más allá de la eficiencia, Lidz entrega un activo clave: datos sobre el comportamiento real de los compradores. Procesando más de 130.000 leads mensuales, la plataforma permite detectar patrones y ajustar estrategias en tiempo real.
Por ejemplo, hoy ya se sabe que la mayoría de los interesados no pregunta primero por los atributos del inmueble, sino por el financiamiento y subsidios disponibles. Esta información permite adaptar los mensajes comerciales de forma más efectiva y certera.
“Nuestro objetivo no es reemplazar a los vendedores, sino potenciar su rol. Lidz se encarga del trabajo repetitivo para que ellos se concentren en lo que saben hacer mejor: cerrar negocios y construir relaciones”, Nicolás González, cofundador de Lidz.
En Estados Unidos, el 75% de las grandes firmas inmobiliarias ya utiliza inteligencia artificial en su gestión comercial. En cambio, en Chile y el resto de la región, el desafío sigue siendo digitalizar procesos básicos como responder una consulta o calificar un lead.
Pero experiencias como la de Lidz demuestran que el cambio no solo es posible, sino también urgente y rentable.
El 79% de los leads inmobiliarios en Latinoamérica se pierden, y mientras muchas empresas siguen sin reaccionar, otras ya están incorporando tecnología que les permite vender más, más rápido y con menos desgaste

























