El dólar terminó la jornada de este lunes en Chile en $939, registrando un avance de $2,1 respecto al cierre previo, equivalente a +0,22%. El movimiento confirma el sesgo alcista que se vio desde la apertura y estuvo dominado por factores externos, principalmente el retroceso del cobre, que volvió a presionar a las monedas ligadas a materias primas.
Durante la tarde, el cobre profundizó su caída y cerró con un descenso de 0,38% hasta US$4,97 por libra en los futuros de COMEX, en un mercado condicionado por la incertidumbre sobre el próximo paso de la Reserva Federal y señales mixtas de demanda global. Aunque los precios mantienen soporte estructural por una oferta más estrecha —reflejada en las primas físicas récord que Codelco ha propuesto para sus contratos 2026, lo que evidencia tensión en disponibilidad—, en el corto plazo predominó la preocupación por la demanda china, especialmente tras la fuerte baja en importaciones de cátodos.
En el plano internacional, el Dollar Index (DXY) mostró sólo una variación marginal y se ubicó cerca de 99,7, con una baja de 0,02%, tras comentarios más dovish desde la Fed que aumentaron las expectativas de un recorte en diciembre. De acuerdo con la herramienta FedWatch, el mercado llegó a descontar cerca de 74% de probabilidad de una baja de 25 pb el próximo mes. Esta leve debilidad del dólar global, sin embargo, no alcanzó a compensar el efecto del cobre sobre el peso chileno.
En conjunto, el tipo de cambio subió hoy porque el cobre perdió fuerza en la sesión —pesando directamente sobre los fundamentos del peso— mientras el dólar internacional se mantuvo prácticamente estable, permitiendo que el ajuste local se reflejara con mayor claridad en la cotización. Para la próxima sesión, el par podría seguir moviéndose en un rango aproximado de $936 a $944, condicionado por si el cobre logra estabilizarse o extiende su corrección, y por nuevas señales sobre tasas en EE. UU.
Felipe Sepúlveda Soto
Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica

























