Columna de opinión . Fernando Deustua Caravedo
Especialista en asuntos corporativos de Hidrocarburos
Fuente: Revista Energiminas
La seguridad energética y el desarrollo económico del Perú están intrínsecamente ligados a la explotación de sus vastos recursos de gas natural. Si bien el país se ha beneficiado enormemente de yacimientos como Camisea, la demanda creciente exige un imperativo: incrementar la actividad exploratoria para asegurar el abastecimiento a largo plazo. Este futuro depende, crucialmente, de abordar la exploración de grandes prospectos inexplorados como Candamo en Madre de Dios, pero bajo un marco de compatibilidad estricta y responsable con el medio ambiente.
LA URGENCIA DE LA EXPLORACIÓN Y EL ROL DE CANDAMO
El gas natural se ha consolidado como el pilar de la matriz energética peruana, siendo clave para la generación eléctrica y la masificación domiciliaria. Las reservas probadas actuales de los lotes operativos tienen un horizonte limitado. Sin una nueva exploración exitosa, el Perú podría pasar de ser un exportador a un importador neto de gas natural en unos 15 años.
Es en este contexto que emerge el potencial de la cuenca de Madre de Dios, que concentra casi la mitad de los recursos prospectivos del país. Específicamente, el yacimiento de Candamo, con sus estimadas reservas (algunas fuentes señalan más de 10 TCF), podría extender la autosuficiencia energética del Perú por décadas.
Este potencial, sin embargo, se enfrenta a «taras ambientales y legales», tal como lo señaló Iris Cárdenas, la Viceministra de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas:
“El 50% del potencial gasífero continúa sin desarrollarse por taras ambientales y legales. Sin embargo, existen 43 TCF de recursos prospectivos, de los cuales la cuenca Madre de Dios concentra el 50%. Si esos recursos se activaran, la autonomía gasífera de Perú podría duplicarse de 15 a más de 30 años“. (Declaración de la Viceministra de Hidrocarburos, referida en Perú Energía, 2024).
Candamo se encuentra en el Parque Nacional Bahuaja Sonene, un Área Natural Protegida (ANP) de uso indirecto e intangible. El desafío no es solo técnico, sino ético, legal y político: ¿cómo explotar un recurso de «interés nacional» sin comprometer la conservación de uno de los ecosistemas más biodiversos y protegidos del planeta? La respuesta es la Responsabilidad Compartida.
LECCIONES Y BUENAS PRÁCTICAS PERUANAS
La compatibilidad entre la industria y la conservación no es una utopía; tiene antecedentes en el país, aunque con importantes matices que deben ser superados al abordar zonas más sensibles:
Lote 95 (Petrotal): Tecnología de Cero Impacto Hídrico
Este lote, ubicado en la Amazonía de Loreto, es un referente técnico gracias a la implementación de la tecnología de «Cero Descarga». Esto significa que las aguas de producción y los fluidos de perforación son tratados y reinyectados al subsuelo.
Estándar Clave: Esta medida es crucial para la exploración responsable, pues elimina el riesgo de contaminación de los cuerpos de agua superficiales, un requisito fundamental para replicar en la cuenca de Madre de Dios.
Las reservas probadas actuales de los lotes operativos tienen un horizonte limitado. Sin una nueva exploración exitosa, el Perú podría pasar de ser un exportador a un importador neto de gas natural en unos 15 años.
Camisea (Lote 88): Perforación de Bajo Perfil
Camisea es el ejemplo más citado de explotación en la selva con estándares rigurosos. Se utilizó intensivamente la perforación direccional y extendida (utilizando la tecnología ERD), así como el tendido de ductos soterrados, para minimizar la huella superficial de la infraestructura en la selva.
Desafío Pendiente: Si bien es un modelo técnico de bajo impacto, su cercanía e impacto en la Reserva Indígena Kugapakori, Nahua, Nanti y otros (RNNNO) subraya que la compatibilidad ambiental debe ir de la mano con una máxima protección social y el respeto a la intangibilidad de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario (PIACI).
EL MANDATO PARA EL ESTADO Y LAS EMPRESAS
La explotación de Candamo exige la adopción de nuevos estándares ambientales y tecnológicos que superen la práctica anterior. La responsabilidad debe recaer en dos pilares:
I. Rol del Estado (Marco Legal y Supervisión)
Claridad Legal de Excepción: El Congreso y el Ejecutivo deben establecer una Ley de Interés Nacional que permita la explotación del recurso en el subsuelo de Candamo, pero que mantenga inalterable el estatus de intangibilidad de la superficie del Parque Nacional Bahuaja Sonene.
Regulación Rigurosa: El Estado (a través de OEFA y SERNANP) debe imponer un régimen de supervisión en tiempo real con auditorías independientes, sanciones por incumplimiento y la prohibición de infraestructura terrestre dentro del Parque Nacional.
Blindaje Social: Reforzar las fronteras de las Reservas Indígenas (PIACI) con presencia del Ministerio de Cultura para evitar la posibilidad de contacto forzado o impacto indirecto en estos pueblos.
II. Rol de las Empresas (Tecnología y Sostenibilidad)
Perforación Exclusiva ERD: La empresa concesionaria debe comprometerse al uso exclusivo de la Perforación Direccional de Alcance Extendido (ERD), instalando las plataformas operativas fuera de los límites del ANP e incluso fuera de su zona de amortiguamiento, si es viable.
Cero Descarga como Estándar: El modelo de «Cero Descarga» debe ser un requisito no negociable para todos los fluidos de la operación, evitando la contaminación hídrica.
Fondo de Compensación Ambiental: Crear un Fondo Fiduciario de Conservación robusto, financiado por un porcentaje de las ganancias del proyecto, dedicado exclusivamente a la gestión, vigilancia, e investigación científica del Parque Nacional Bahuaja Sonene y su zona de amortiguamiento.
La compatibilidad entre el desarrollo energético y la conservación no es un acto de buena voluntad, sino una obligación estratégica respaldada por la tecnología. Solo garantizando que la explotación se realice sin violar la integridad ecológica de áreas como Candamo y sin vulnerar los derechos de los PIACI, el Perú podrá asegurar su futuro energético con responsabilidad y sostenibilidad.

























