Aunque la adopción de la inteligencia artificial (IA) se ha expandido de forma acelerada en los últimos años, el valor económico que genera esta tecnología continúa concentrándose en un grupo reducido de organizaciones. Según el estudio sobre el desempeño de la IA de PwC apenas el 20 % de las empresas encuestadas logra captar el 74% de los retornos impulsados por la IA.
El estudio, que consideró a 1.217 compañías a nivel global, muestra que las organizaciones con mayor nivel de preparación en inteligencia artificial alcanzan un desempeño financiero impulsado por IA 7,2 veces superior al del resto. Estas empresas no solo obtienen beneficios económicos, sino que también reportan impactos significativos en múltiples dimensiones estratégicas.
Entre los principales resultados, los líderes en IA señalan que su portafolio de soluciones basadas en esta tecnología ha permitido acelerar la salida al mercado de nuevos productos y servicios, transformar modelos de negocio y operativos, mejorar la calidad de la toma de decisiones y fortalecer la experiencia y la confianza de los clientes.
El estudio de PwC mostró, además, que las compañías líderes tienen 2,6 veces más probabilidades que el resto de afirmar que la IA ha fortalecido su capacidad para reinventar su modelo de negocio.
Brechas entre Latinoamérica y los líderes globales
El análisis también revela diferencias relevantes entre el uso de la inteligencia artificial en Latinoamérica y el de las organizaciones líderes a nivel global. Mientras un 65% de los líderes globales en IA declara invertir en proyectos innovadores con objetivos de largo plazo —incluso cuando el retorno inmediato es incierto—, en Latinoamérica este porcentaje cae al 30%.
De forma consistente, solo un 35% de los encuestados en la región considera que la inversión de su organización en IA es suficiente para cumplir sus objetivos, frente a un 55% entre los líderes a nivel mundial.
En cuanto a los usos estratégicos, en Latinoamérica predomina la aplicación de la IA para responder a cambios en las necesidades de los clientes (42%), crear nuevo valor a partir de los datos (35 %) y detectar espacios de valor emergentes (28%). Los líderes globales coinciden en los dos primeros objetivos, con porcentajes de 67% y 63%, respectivamente, pero destacan especialmente la colaboración entre sectores como un mecanismo clave para desbloquear nuevo valor para clientes y ecosistemas, alcanzando un 61%.
Si bien ambos grupos reconocen que uno de los principales aportes de la IA es la mejora de la eficiencia y la productividad del negocio —50 % en Latinoamérica y 44 % entre los líderes—, las organizaciones más avanzadas muestran una mayor orientación hacia la generación directa de ingresos, con un 31 %, frente al 25 % en la región.
Las diferencias también se reflejan en el nivel de sofisticación de los casos de uso. En Latinoamérica predominan aplicaciones de analítica y recomendaciones (19%) y la automatización de tareas rutinarias con supervisión humana (27%). En contraste, los líderes en inteligencia artificial avanzan con mayor fuerza hacia la ejecución integrada de múltiples tareas (31%) y el desarrollo de sistemas con autonomía y capacidad de autooptimización (15%), niveles que aún son incipientes en la región.
El socio de Inteligencia Artificial y Analítica Avanzada de PwC Chile, Gustavo Arijón, señaló que, si bien Latinoamérica avanza de manera sostenida en la adopción de la inteligencia artificial, persisten desafíos significativos en términos de inversión estratégica, ambición de largo plazo y madurez de los datos y tecnología, factores clave para cerrar la brecha con los referentes globales en esta materia, explicó.
Más información aquí:
https://www.pwc.com/cl/es/Publicaciones/estudio-sobre-el-desempeno-de-la-IA.html

























