La empresa chilena que desarrolla apps móviles, software e inteligencia artificial para el sector público y privado, Asimov Consultores, anunció el nombramiento de Valentina Raddatz Pardo en su gerencia general. La ingeniera civil en computación e informática de la Universidad Central se desempeñaba desde 2018 en la misma firma como gerente de Operaciones. Anteriormente, fue program manager en el Gobierno Digital del Ministerio Secretaría General de la Presidencia.
“Ser gerente general es el fruto de un trabajo sistemático y de mucho compromiso. También lo vivo como una responsabilidad importante, especialmente en un contexto donde la presencia de mujeres aún es baja en la industria”, destaca Valentina, añadiendo que: “Hoy vemos avances reales, y el foco debería estar en seguir fortaleciendo culturas de respeto, mérito y oportunidades claras para todos”.
La participación femenina en el sector tecnológico avanza, aunque todavía enfrenta brechas relevantes a nivel global. A la fecha, las mujeres representan el 28,2% de la fuerza laboral tecnológica, y al ritmo actual podrían pasar más de 130 años para alcanzar la paridad, según informa el Foro Económico Mundial. En Chile, el escenario es similar; solo el 16% de quienes trabajan en tecnologías de la información son mujeres, mientras que en áreas emergentes como la inteligencia artificial la cifra alcanza el 22%. Además, cerca del 13% de las empresas de base tecnológica están lideradas exclusivamente por mujeres, de acuerdo con la Radiografía de Género 2025.
En su caso particular, Raddatz revela que su interés por la ingeniería surgió desde temprana edad, motivado por su afinidad con las matemáticas y la computación, además de la curiosidad por comprender cómo funcionan las cosas y encontrar soluciones innovadoras. A su juicio, el mundo tecnológico continúa siendo un espacio dinámico, en constante transformación y con amplias oportunidades para nuevas generaciones de profesionales.
En relación con las barreras que enfrentan las mujeres en áreas STEM, la ejecutiva considera que uno de los aspectos clave está en la formación universitaria y en la manera en que se estructuran las carreras tecnológicas. “Un enfoque más integrado desde el inicio, que conecte lo conceptual con problemas reales, puede aumentar la motivación y ayudar a que más estudiantes se proyecten en la industria”, puntualiza.
De acuerdo a la Subsecretaría de Educación Superior, si bien en Chile, las mujeres representan el 53% de la matrícula total en educación superior, su presencia en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) sigue siendo baja, donde una de cada cuatro matrículas en estas áreas corresponde a mujeres.

























