Tras la participación de una delegación de empresas chilenas, lideradas por ProChile, en la Expo San Juan Minera 2026, la Directora Comercial en Argentina destaca el potencial de los servicios chilenos para impulsar yacimientos de clase mundial y consolidar al Cono Sur como un hub global de minerales críticos.
Argentina es el quinto mercado de destino para las exportaciones de bienes y servicios para la minería chilena. Durante el año 2025, se exportaron más de US$ 52,8 millones. Una cifra que se espera que vaya en aumento, luego del descubrimiento de uno de los mayores yacimientos de cobre, oro y plata del mundo en la cordillera sanjuanina, lo que significa cerca de 12 millones de toneladas de cobre medido, junto con decenas de millones de onzas de oro y plata entre los proyectos Filo del Sol y Josemaría, que dan origen al ambicioso Distrito Vicuña.
Es en este contexto, que el pasado 6 de mayo y durante tres días, se llevó a cabo la EXPO SAN JUAN MINERA 2026, uno de los principales encuentros de la industria minera en Argentina y la región, oportunidad en la cual ProChile participó con una delegación de cerca de 30 empresas y gremios nacionales, entre las que se incluye un grupo de nueve compañías atacameñas. “La EXPO SAN JUAN MINERA es un escenario propicio para que las empresas nacionales den a conocer su oferta y exploren oportunidades de colaboración con sus pares, profundizando las gestiones realizadas el año pasado, con motivo de la presencia de Chile en la Feria Arminera desarrollada en Buenos Aires”, explica Constanza Alegría Pacull, Directora Comercial de ProChile en Argentina. Asimismo, sostiene que, en el caso de las compañías atacameñas “dada su proximidad geográfica y cercanía natural con la provincia de San Juan, ven en la minería argentina una gran oportunidad para internacionalizarse en un mercado cercano, con muchas similitudes y sobre todo complementariedades como es Argentina”.
En esta entrevista, la Directora Comercial de ProChile en Argentina, cuenta más detalles sobre la participación en la feria y las oportunidades para los proveedores nacionales que existen en el país vecino.
¿Cuál es el objetivo de llevar esta delegación a la feria? ¿Qué considera que se puede destacar de la feria?
El objetivo central de nuestra participación en esta feria fue, por un lado, consolidar nuestra complementariedad económica, que además se da por nuestra cercanía geográfica, y, por otro, explorar nuevas oportunidades de colaboración aprovechando el conocimiento, la experiencia y el buen posicionamiento internacional de Chile como proveedor de soluciones globales más allá de la minería. Nuestras empresas cuentan con todas las capacidades para contribuir al desarrollo de la minería argentina en el mediano y largo plazo, por lo que se trata de una ventana de oportunidad que debemos aprovechar y hacia ese objetivo se dirigen los esfuerzos y el trabajo con las empresas de este sector aquí en Argentina.
De hecho, más allá de su presencia como expositores, la agenda de las empresas chilenas incluyó su participación en jornadas técnicas y acciones de networking que son las instancias donde no sólo se profundizan los aspectos más específicos del negocio, de la demanda en este caso, sino que también se estrechan los lazos, se produce más cercanía y confianza y, en definitiva, se avanza en los respectivos acercamientos al ecosistema minero argentino.
Evidentemente, todo el trabajo desarrollado en San Juan se complementará con el respectivo seguimiento de las gestiones realizadas, lo que se traduce en respuesta a diversas inquietudes legales, tributarias, aduaneras, etc. Del mismo modo, también gestionamos invitaciones para que las empresas argentinas asistan a las ruedas de negocios que organiza ProChile como la reciente ENEXPRO SOLUCIONES GLOBALES y próximamente a la rueda de negocios en el marco de EXPONOR.
¿Qué oportunidades visualiza para los proveedores chilenos en la industria minera argentina?
Nuestra red de proveedores es bastante amplia y diversa. Posee experiencia y capacidad para responder a las diferentes necesidades de todo el proceso minero, desde la prospección y exploración hasta el cierre de la mina. En este caso particular, podemos colaborar en la búsqueda de soluciones a desafíos como fortalecer la competitividad, aportar con más innovación, impulsar una minería más sostenible y hacer más énfasis en la formación y el desarrollo de capital humano, mediante la colaboración de universidades de ambos lados de la cordillera en la formación de profesionales y técnicos para una minería moderna.
¿Hay espacios para la integración y desarrollo de innovación chilena en dicho mercado? ¿Qué tipo de soluciones están actualmente siendo más demandadas por las empresas mineras en Argentina y específicamente en San Juan?
Lo que señalaba antes con respecto a la sostenibilidad, avanzar hacia un modelo de minería cada vez más limpia y verde, responsable con el medioambiente y las comunidades, un ítem donde Chile posee vasta experiencia y es bien visto, sobre todo por nuestros países vecinos para poder replicar esta experiencia en sus respectivos territorios. Otro tema que está siempre presente es el de la productividad, la automatización, el uso o aplicaciones de inteligencia artificial y, en definitiva, herramientas que contribuyan no sólo a la seguridad de la faena y de los colaboradores, sino también a aumentar la productividad optimizando los recursos.
San Juan ha sido calificada, según el Informe Fraser 2025, como el destino minero más atractivo de la región. ¿Cómo nuestros proveedores pueden aprovechar este potencial?
Efectivamente, las condiciones naturales están, las oportunidades existen y para poder aprovecharlas adecuadamente se han alineado ambos lados de la cordillera: por el lado argentino, sus reformas regulatorias y políticas de incentivo a la inversión extranjera abonan el terreno, y en el ámbito bilateral, recordemos que contamos con una arquitectura institucional de acuerdos de índole comercial, minero, de protección de inversiones, para evitar la doble tributación y de movimiento de personas, entre otros. Adicionalmente, en un contexto de mayor apertura internacional, la participación de empresas chilenas es cada vez más factible y con ese propósito en mente estamos trabajando intensamente, coordinando esfuerzos con otros actores, facilitando gestiones y contactos para aprovechar las sinergias y poder contribuir al desarrollo de la minería, de la mano de los proveedores locales. El conocimiento y la experiencia de nuestro país en el sector minero, sumado al impulso y el talento argentino, más la cercanía geográfica y cultural, pueden ser el apoyo necesario para que proyectos como los que se han anunciado en San Juan se desarrollen exitosamente.
¿Existe un plan para fomentar «Joint Ventures» entre empresas chilenas y pymes sanjuaninas? ¿Cómo se están preparando para la integración productiva que exige el mercado argentino?
Ese es nuestro rol como oficina comercial en Argentina. Nosotros somos el soporte para las empresas chilenas interesadas en llegar al mercado argentino más allá del tamaño o de las características de cada empresa. Nuestro rol es hacer un diagnóstico, identificar oportunidades para esa oferta y contactarla con la contraparte correspondiente para que puedan avanzar en su proceso de negociación. En este punto me gustaría destacar el trabajo de las respectivas oficinas regionales de ProChile, que son las que nos levantan antecedentes y nos hacen llegar aquellas empresas con mejores posibilidades para poder desarrollarse acá en el mercado. Y en particular, en el caso de los proveedores de la minería, la mejor aproximación es mediante la colaboración entre empresas chilenas y argentinas. Esta colaboración puede tomar diferentes formas, y nuestra tarea es mostrarles a las empresas nacionales un abanico de posibilidades para que ellos vean cuál se acomoda a su modelo de negocios.
¿Cómo visualiza el rol de la integración minera entre Chile y San Juan para posicionar al Cono Sur como el principal hub de minerales críticos del mundo?
Pensando en Perú, Bolivia, Argentina y Chile, países con vastas reservas minerales más allá del cobre y del litio; la minería, efectivamente, puede ser un factor de integración entre nuestras naciones y, sobre todo, un motor de desarrollo para nuestros respectivos países. Las inversiones mineras son de largo plazo y tienen en el Cono Sur a uno de sus principales objetivos por las múltiples posibilidades que ofrece el cordón andino. Nuestro desafío es responder adecuadamente a ese llamado, facilitar las condiciones, acercar a las empresas más capacitadas para llevar adelante ese proceso y así poder consolidarnos internacionalmente como un foco de innovación y desarrollo de minería altamente eficiente, sustentable y moderna.
¿Qué frutos esperan de la participación de la delegación chilena en la feria?
El desarrollo conjunto de la minería entre Chile y Argentina se perfila como una oportunidad clave para ambos países, que podrían aprovechar sus ventajas comparativas para liderar la producción de minerales críticos. La participación en la Expo San Juan Minera responde a este propósito, ya que en la medida que más empresas se integren, se conozcan y comiencen un trabajo conjunto, más posibilidades hay de generar, especialmente en la zona de San Juan y el Norte Chico chileno, un área de integración productiva minera. Para ello, será clave una coordinación estrecha entre los sectores público y privado, con una visión de largo plazo que combine desarrollo económico, sostenibilidad ambiental y beneficios sociales para las comunidades.
























