Menos agua en cada pedido: las soluciones que permiten a los restoranes reducir su huella hídrica
  • Sistemas de limpieza más eficientes, monitoreo del consumo en tiempo real y gestión de mermas figuran entre las herramientas para bajar el consumo hídrico. 

Santiago, julio 2026.- En Chile, pedir comida por aplicaciones se consolidó como hábito tras la pandemia. Así lo reflejó la última Radiografía del Delivery según la cual los usuarios activos realizan entre tres y cuatro pedidos al mes. Ese hábito aceleró una industria que opera a toda hora y que depende del agua en cada etapa, desde el lavado de ingredientes y la cocción, hasta la sanitización constante de los implementos y superficies. 

En un país que acumula más de 15 años de megasequía, es importante conocer que existen soluciones para seguir produciendo y a la vez cuidar el consumo hídrico que la industria de comidas a domicilio demanda. 

  1. Limpiar igual de bien con menos agua: La sanitización concentra buena parte del consumo hídrico de una cocina con equipos, superficies y utensilios que deben higienizarse varias veces al día. “Las nuevas generaciones de sistemas de limpieza cumplen los mismos estándares con menos enjuagues, menos agua y menores temperaturas, ayudando también a la eficiencia energética”, explicó Juan Pablo Contreras, Líder de División de Tratamiento de Agua para la Manufactura para Latinoamérica Sur, Centroamérica y Caribe en Ecolab. 

Tal es el caso de la tecnología ReadyDose, que consta de una cápsula concentrada de limpiador multiuso que se disuelve en poca agua y que permite la limpieza en una sola pasada.

  1. Medir para no desperdiciar: Los sensores y monitoreo en tiempo real muestran cuánta agua consume cada proceso, detectan fugas y sobreconsumos, y permiten comparar el desempeño entre locales o turnos. “Medir es el primer ahorro, porque las fugas y sobreconsumos suelen ser invisibles hasta que un dato los muestra”, comentó el experto.   Un ejemplo es el programa DishIQ, que mediante sensores y monitoreo remoto supervisa el funcionamiento del lavavajillas, anticipa fallas y alerta desviaciones antes de que se conviertan en desperdicio. 

 

  1. Atacar la merma, que también es agua: Cada plato desperdiciado arrastra consigo el agua que costó producirlo. Por eso la gestión de inventarios y porciones, apoyada en los datos de pedidos que el propio restorán genera, se volvió una herramienta hídrica además de económica. 

El resultado es una industria que comienza a entender la eficiencia hídrica como una condición para operar en el largo plazo. «En Chile el agua dejó de ser solo un tema ambiental para convertirse en una variable de negocio. Las cocinas que aprendan a hacer más con menos agua van a poder seguir creciendo en las próximas décadas», concluyó Contreras.

Sobre Ecolab: 

Un socio de confianza para millones de clientes, Ecolab (NYSE:ECL) es un líder mundial en sostenibilidad que ofrece soluciones y servicios de agua, higiene y prevención de infecciones que protegen a las personas y los recursos vitales para la vida. Basándose en un siglo de innovación, Ecolab tiene ventas anuales de $15.000 millones, emplea a más de 48.000 colaboradores y opera en más de 170 países de todo el mundo. La empresa ofrece soluciones científicas integrales, conocimientos basados en datos y un servicio de primera clase para mejorar la seguridad alimentaria, mantener entornos limpios y seguros y optimizar el uso del agua y la energía. Las soluciones innovadoras de Ecolab mejoran la eficiencia operativa y la sostenibilidad de los clientes en los mercados de la alimentación, la sanidad, las ciencias de la vida, la hotelería y la industria. www.ecolab.com 

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