Un análisis de la consultora Colliers señala que la idea de legislar hacia un congelamiento en el precio de los arriendos terminaría por perjudicar a los inquilinos y aumentaría el déficit de viviendas.
“Congelar el valor de los arriendos sería una medida altamente contraproducente. Es el control de precios fracasado en todos los productos y todos los mercados. Es desconocer la esencia de un libre mercado. El arriendo representa la rentabilidad de la propiedad y funciona como el precio clave que equilibra la oferta y la demanda. Al fijarlo artificialmente, se destruyen los incentivos para ahorrar e invertir en vivienda de renta, lo que reduce la oferta disponible y deteriora la calidad de los inmuebles”, explica Reinaldo Gleisner, vicepresidente de Colliers.
De acuerdo al ejecutivo, “esto resulta especialmente crítico hoy, cuando la demanda por arriendos aumenta debido a la reconfiguración de los hogares, la exigencia de conectividad y las crecientes dificultades para comprar vivienda. La escasez generada por el congelamiento no elimina la demanda, sino que desplaza el mercado hacia la informalidad: incentiva cobros excesivos por fuera del contrato y crea una zona gris de ilegalidad. En lugar de proteger a los inquilinos, la medida termina deteriorando sus condiciones de vida y reduciendo sus opciones, actuando en contra de sus propios intereses”, concluye.
FUENTE: COLLIERS

























