Industria de alimentos y bebidas aborda nuevas  oportunidades para reducir pérdidas y desperdicios y avanzar  hacia una producción más sostenible 

La jornada, organizada por AB Chile, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático  de Corfo y FAO en el marco del Acuerdo de Producción Limpia impulsado por el gremio,  reunió a especialistas para analizar los impactos socioambientales de la pérdida y  desperdicio de alimentos, junto con herramientas de medición, emisiones evitadas y  mecanismos asociados a su gestión. 

Avanzar desde la medición hacia acciones concretas para prevenir y reducir la pérdida  y desperdicio de alimentos (PDA) fue uno de los principales ejes de la jornada  “Impactos Socioambientales de la Pérdida y Desperdicios de Alimentos: Desafíos y  Oportunidades de Mercado”, organizada por Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile),  la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo y la Organización de las  Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). 

La actividad reunió a representantes del sector público, la industria, organismos  internacionales y organizaciones especializadas, y se desarrolló en el marco del  Acuerdo de Producción Limpia para la Reducción de la Pérdida y Desperdicio de  Alimentos (APL), iniciativa público-privada orientada a generar información,  desarrollar herramientas y promover acciones concretas para una gestión más  eficiente de los recursos. 

Durante la apertura, Daniela Godoy, Oficial Superior de Políticas de Seguridad  Alimentaria y Nutrición de FAO, advirtió sobre la magnitud y las distintas dimensiones  de este desafío. A nivel regional, el 11,6% de la producción alimentaria se pierde  después de la cosecha y antes de llegar al punto de venta, mientras que a nivel  global el 19% de los alimentos disponibles para consumo humano se desperdicia.  A ello se suma su efecto climático: las pérdidas y desperdicios de alimentos generan  entre un 8% y un 10% de las emisiones globales. “Sus impactos ambientales,  sociales, económicos y éticos son cada vez más evidentes y nos exigen actuar con  mayor urgencia”, sostuvo Godoy. 

En este contexto, Jorge Welch, presidente de AB Chile, destacó los avances  alcanzados a través del APL y el trabajo desarrollado para entregar soluciones 

concretas a las empresas, entre ellas una herramienta de cuantificación desarrollada  por UC Davis Chile en colaboración con AB Chile, que permite medir las pérdidas y  desperdicios con criterios comunes, identificar sus causas y destinos, para orientar  acciones de prevención y reducción. 

“El valor del trabajo que hemos impulsado está precisamente en generar  conocimiento, compartir herramientas y aprendizajes, y promover la colaboración  para avanzar desde la medición hacia la acción. Queremos seguir ampliando este  esfuerzo y sumando actores a un desafío que necesariamente debemos abordar entre  todos”, afirmó Welch. 

Por su parte, Sebastián Carvallo, director ejecutivo subrogante de la Agencia de  Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, destacó que el APL reúne  actualmente a 12 empresas y 15 instalaciones productivas y relevó los primeros  resultados del trabajo realizado junto a UC Davis. El diagnóstico desarrollado identificó  que más del 45% del volumen analizado es recuperado mediante una gestión  activa de las pérdidas y desperdicios de alimentos, por parte de las empresas. 

Nuevas herramientas y oportunidades 

La jornada permitió profundizar en las oportunidades ambientales, económicas y  sociales asociadas a una mejor gestión de la PDA. Carolina Urmeneta, directora de  Circularidad de Global Methane Hub, abordó la relación entre los residuos orgánicos  y las emisiones de metano y destacó el potencial de actuar en este ámbito. De acuerdo  con los antecedentes presentados, el 80% del potencial de mitigación de metano  asociado a los residuos es de bajo costo. 

En materia de mercados de carbono, Jorge Gómez, asesor para el Ministerio del  Medio Ambiente en Mercados de Carbono, explicó el funcionamiento de estos  mecanismos y los requisitos para cuantificar y certificar reducciones de emisiones.  Durante su presentación señaló que en Chile existen más de 100 proyectos  asociados a mercados de carbono, con US$1.400 millones de inversión vinculada. 

En esta línea, Susana Vélez, representante regional para Latinoamérica y el Caribe  de Verra, profundizó en la metodología VM0046, específica para la pérdida y  desperdicio de alimentos y aplicable a iniciativas que evitan su generación al mantener  los alimentos dentro de la cadena de consumo humano. 

Desde la dimensión social, María José Vergara, gerenta de Gestión Social y  Sostenibilidad de Red de Alimentos, planteó tres ámbitos de acción frente a los 

excedentes: medir tempranamente para identificar dónde se producen las mermas y  su vida útil; prevenir las causas de las pérdidas; y redistribuir a tiempo los productos  aptos que no serán comercializados, mediante canales trazables y medibles. 

Finalmente, Ana Catalina Suárez, directora senior de Estrategia e Innovación de  The Global FoodBanking Network (GFN), presentó la metodología FRAME, la cual  tiene un propósito específico: cuantificar las emisiones evitadas y los beneficios  asociados a recuperar y redistribuir alimentos para consumo humano. Es decir,  avanzar desde la medición hacia la acción.

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Equipo Prensa
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