Estudio revela efectos sinérgicos y antagónicos de los incendios forestales y plantaciones de eucalipto en ecosistemas de agua dulce

Investigación liderada por el Dr. Mauricio Urbina, académico de la Universidad de Concepción e investigador principal del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) evidenció que la combinación de pulsos de cenizas post incendios forestales y los compuestos liberados por hojas de eucalipto durante su degradación puede reducir drásticamente el oxígeno disponible en el agua, generar cambios abruptos en el pH del agua, así como efectos en organismos acuáticos.

La transformación de bosques nativos en plantaciones de especies exóticas, sumada a los efectos del cambio climático, representa un desafío para la conservación de los ecosistemas y el control de desastres naturales como lo son los incendios forestales. Sus consecuencias no se limitan a los ambientes terrestres, sino que también pueden extenderse hacia ríos y otros cuerpos de agua dulce, modificando sus condiciones químicas y afectando a los organismos que los habitan. Incendios forestales de gran escala son cada vez más frecuentes en la época estival, y si bien los efectos negativos para el humano son evidentes, no se sabe mucho de los efectos que esta ceniza post incendios forestales pueda tener sobre los ecosistemas de agua dulce.

Comprender estas interacciones fue el objetivo de una investigación liderada por un equipo de académicos de la Universidad de Concepción, Universidad Autónoma de Temuco y la Universidad de la Frontera. El estudio analizó los efectos individuales y combinados de los compuestos liberados por hojas de Eucalyptus globulus y las cenizas de incendios forestales sobre las propiedades químicas del agua y las respuestas fisiológicas de pequeños organismos acuáticos.

“La principal importancia de este estudio radica en entender cómo los cursos de agua dulce responden a dos factores de estrés cada vez más comunes: la introducción de especies exóticas, como las plantaciones de eucalipto, y los incendios forestales, cuya severidad y frecuencia se ven favorecidas por las condiciones asociadas al cambio climático”, explicó el Dr. Urbina.

Cambios en la química del agua

Mediante experimentos en microcosmos, sistemas controlados que permiten reproducir determinadas condiciones ambientales, los investigadores evaluaron cómo estos factores modifican parámetros fundamentales para la vida acuática.

Los resultados mostraron que los compuestos liberados por las hojas de eucalipto provocaron una fuerte acidificación del agua , además de una disminución del oxígeno disponible. Por el contrario, las cenizas generaron condiciones alcalinas, subiendo el pH del agua.

Sin embargo, cuando ambos factores actuaron conjuntamente, sus efectos sobre el pH se contrarrestaron parcialmente (efecto antagonico), mientras que la disminución del oxígeno se intensificó (efecto sinérgico), alcanzando condiciones cercanas a su ausencia total.

“Ambos factores afectan al mismo río, pero presentan efectos distintos sobre el pH. Mientras las hojas de eucalipto generan acidificación, las cenizas producen alcalinización. Cuando actúan en conjunto, estos efectos se contrarrestan parcialmente, dando lugar a condiciones relativamente neutras o levemente ácidas”, detalló el investigador.

Efectos sobre organismos acuáticos

Para evaluar las consecuencias biológicas, el equipo utilizó ejemplares de Daphnia magna, un pequeño crustáceo de agua dulce ampliamente empleado en estudios de ecotoxicología por su sensibilidad frente a cambios ambientales.

Los ensayos evidenciaron que los compuestos liberados exclusivamente por las hojas de eucalipto resultaron considerablemente más tóxicos cuando actuaron solos, en comparacion cuando actuaron en combinación con cenizas. Esto muestra un efecto inesperado y menos negativo de ambos estresores en combinación.

“Observamos que la mortalidad fue inferior en el tratamiento que combinaba los compuestos liberados por las hojas de eucalipto con las cenizas, en comparación con el tratamiento que contenía solamente los compuestos de las hojas. Esto sugiere que la neutralización del pH tiene un efecto que reduce la letalidad”, señaló el académico.

No obstante, la menor mortalidad no significó ausencia de consecuencias fisiológicas. Los investigadores observaron que todos los tratamientos aumentaron significativamente el metabolismo de los organismos, evidenciando mayores demandas energéticas.

“Cuando evaluamos el consumo de oxígeno de los organismos sobrevivientes, observamos que el tratamiento combinado generó una mayor demanda metabólica. Esto demuestra que, aunque exista un efecto menos negativo sobre la supervivencia, los organismos igualmente deben asumir costos asociados a los procesos de detoxificación”, enfatizó el Dr. Urbina.

Nuevos desafíos ambientales

Los hallazgos nos ayudan a comprender cómo las plantaciones de especies exóticas y los incendios forestales pueden interactuar en los ecosistemas de agua dulce, generando consecuencias que no siempre resultan evidentes al analizar cada factor por separado.

Asimismo, refuerzan la importancia de avanzar hacia evaluaciones ambientales que consideren múltiples factores de estrés, especialmente en territorios propensos a incendios forestales.

De esta manera, la investigación contribuye a comprender mejor la vulnerabilidad de los ecosistemas acuáticos frente a perturbaciones ambientales combinadas y entrega nuevos antecedentes para fortalecer futuras estrategias de conservación en un escenario de cambio climático.

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Equipo Prensa
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