Automatización portuaria: estudio UC llama a capacitar para anticipar el cambio tecnológico
  • Los perfiles laborales de transporte y logística tienen una probabilidad promedio de mecanización de 88,5%, según estimaciones de 2022. En los puertos chilenos el cambio avanza de forma gradual, pero un estudio del Centro de Políticas Públicas UC, con apoyo de OTIC CChC, detectó que 6 de los 12 oficios más expuestos no cuentan con un plan formativo Sence.

Chile,  2026.- Días después de que el Gobierno presentara “Chile Despega”, su plan para crear más de 100 mil empleos, y con una desocupación nacional de 9,6%, un estudio del Centro de Políticas Públicas UC (CPP UC) pone el foco en otra arista del debate laboral: la preparación de quienes ya tienen empleo frente al cambio tecnológico. En los puertos, el 100% de los entrevistados que menciona el trabajo de control de tránsito lo ve en riesgo de automatizarse o desaparecer en cinco a diez años, seguido por gate control (79%), movilizador y supervisor portuario (60%).

El informe se da a conocer mientras avanza el Puerto Exterior de San Antonio, con una inversión público-privada de US$4.450 millones y terminales semiautomatizados, y en Perú opera Chancay, diseñado desde su origen como puerto inteligente. En contraste, para la próxima década los actores consultados no prevén puertos chilenos completamente automatizados.

El estudio “Transformación tecnológica y automatización del empleo en el sector portuario en Chile” fue elaborado por el CPP UC con apoyo del OTIC CChC, Sence y ChileValora y concluye que el sector está en una etapa intermedia: avanzan la digitalización, los sistemas de gestión y el monitoreo remoto, con experiencias parciales de automatización y sin automatización a gran escala. La intervención humana sigue siendo central en las faenas de muelle, y el principal efecto laboral es la transformación de las tareas: parte del trabajo manual se traslada a salas de control y ganan peso las competencias digitales.

El desafío está en quiénes enfrentan ese cambio. Cerca de 15 mil personas trabajan directamente en actividades portuarias, y unas 45 mil si se suman el transporte marítimo y la logística. De las 48 ocupaciones identificadas, 32 están en transformación o en riesgo de automatización y 16 son nuevas o emergentes. Las nuevas oportunidades exigen, por tanto, más formación que la que tiene una parte importante de los trabajadores expuestos.

La oferta formativa no responde todavía a ese cambio. Al comparar los 12 perfiles ChileValora más afectados con los planes vigentes del Sence, el estudio encontró que sólo 6 tienen un plan asociado. Entre los que no lo tienen están el movilizador y el supervisor portuario, ambos entre los oficios más asociados a riesgo de automatización.

Transición mediante capacitación

María de los Ángeles Morandé, investigadora del Centro de Políticas Públicas UC, a cargo del estudio, señala que “los puertos chilenos están viviendo una transformación tecnológica que está cambiando la forma de trabajar. Mientras los empleos operativos son los más expuestos a la automatización, las nuevas ocupaciones requieren mayor formación técnica y profesional. Por eso, es clave anticipar las necesidades de capacitación y reconversión laboral, para que esta transición mejore la competitividad y seguridad de los puertos sin dejar atrás a los trabajadores”.

Para acompañar la transición, el informe recomienda construir trayectorias de reconversión desde los perfiles operativos hacia los técnicos emergentes, avanzar hacia una instancia sectorial de formación portuaria e incorporar planes de transición laboral en los proyectos relevantes de transformación tecnológica.

Claudia Jaña,  subgerenta de Innovación Social del OTIC CChC, plantea que “experiencias como la de Hamburgo muestran que la modernización portuaria avanza mejor cuando va acompañada de capacitación y diálogo con los trabajadores. En Chile tenemos la oportunidad de anticiparnos: formar hoy en las tecnologías que ya están llegando a los terminales y abrir caminos para que quienes se desempeñan en labores operativas accedan a los nuevos perfiles técnicos.”

Hacia adelante, los actores consultados anticipan una transición gradual: más digitalización, mayor integración con clientes y autoridades y uso de inteligencia artificial en seguridad y planificación, sin puertos completamente automatizados en la próxima década. Ese horizonte abre una ventana para preparar hoy a quienes harán funcionar los puertos de mañana.

Sobre el estudio. Diseño mixto y prospectivo, con revisión bibliográfica y de fuentes secundarias, 41 entrevistas semiestructuradas realizadas entre abril y agosto de 2026 en 20 puertos de las zonas norte, centro y sur, visitas a seis puertos o terminales y un taller de expertos. No constituye una medición estandarizada del nivel de automatización de cada puerto: recoge la percepción de los actores entrevistados.