La secuencia ininterrumpida de tifones en el norte de Asia dejó más de 4,3 millones de TEUs varados en espera de atraque, superando los picos de la pandemia. Con una capacidad paralizada del 12,6% a nivel global, importadores e industrias locales en Chile proyectan retrasos en los itinerarios transpacíficos y presiones al alza en las tarifas de importación.
Por Redacción Portal Innova
La cadena de suministro global y el comercio exterior enfrentan un nuevo cuello de botella de gran magnitud. Impulsada por una serie consecutiva de tifones que han paralizado las operaciones en la costa de China, la congestión portuaria mundial alcanzó un nuevo máximo histórico al registrar 4,3 millones de TEUs (unidades equivalentes a contenedores de 20 pies) retenidos a bordo de buques a la espera de atraque.
De acuerdo con el último reporte de la consultora especializada en inteligencia marítima Linerlytica y reportado por The Loadstar, el impacto acumulado de los tifones Bavi, Noul y Dolphin —al que se sumó este domingo el paso del tifón Narra sobre el sur de China— ha colapsado terminales clave en el norte de Asia. A esta compleja situación se añade la inminente llegada del tifón Saudel, cuyo despliegue amenaza con interrumpir nuevamente las operaciones en los puertos de Ningbo y Xiamen.
Un nivel de parálisis superior al periodo pandémico
Las cifras actuales marcan un hito operacional para la industria marítima global. La capacidad de carga paralizada en la zona de fondeo superó el récord de 4 millones de TEUs registrado durante la crisis logística post pandemia en 2022.
Sin embargo, los analistas de la industria destacan un matiz estructural: mientras que en 2022 los 4 millones de TEUs atascados representaban el 15,7% de la flota mundial de la época, los 4,3 millones de TEUs actuales equivalen al 12,6% de la flota global activa (la cual asciende hoy a 34,4 millones de TEUs).
El Norte de Asia concentra el núcleo de la parálisis, representando cerca del 50% de los embotellamientos globales, con aproximadamente 2,2 millones de TEUs detenidos frente a los principales nodos de exportación como Shanghai, Ningbo y Shenzhen. En estas terminales, los tiempos de espera para el atraque de portacontenedores han escalado hasta los 12 días en algunos terminales.
Presión sobre los fletes y la ruta Transpacífica
El arrastre de embarcaciones fuera de su itinerario normal (vessels out of position) y la consiguiente escasez de espacio en los buques de salida han impactado los costos de transporte marítimo.
Datos del Shanghai Containerised Freight Index (SCFI) reflejan incrementos en los fletes spot hacia las costas de América. La ruta transpacífica mantiene una demanda al alza para el periodo agosto-septiembre, dinamismo impulsado por la anticipación de compras corporativas y agravado por factores concurrentes como las restricciones de calado en el Canal de Panamá.
El impacto directo para las importaciones y la industria chilena
Para el mercado chileno —cuya matriz consumidora e industrial depende sustancialmente del abastecimiento desde Asia en rubros como tecnología, retail, insumos para la manufactura, repuestos y bienes de capital— el escenario representa una alerta operativa directa:
- Efecto dominó en los itinerarios (Delays): El retraso de los buques en los puertos de origen chinos genera la postergación en las fechas estimadas de salida (ETD) y llegada (ETA) a los puertos de la costa oeste de Sudamérica (como San Antonio y Valparaíso), extendiendo los tiempos de tránsito (transit time) de la carga.
- Rolled Cargo y omisión de puertos: Diversas navieras han comenzado a aplicar omisiones de puerto (saltarse escalas en recintos congestionados) y a diferir carga (rolled cargo) para regularizar sus itinerarios, reduciendo la disponibilidad inmediata de contenedores y espacio para la carga con destino a la región.
- Presión sobre los costos finales: El alza imprevista de los fletes spot y la eventual aplicación de recargos por congestión portuaria (Congestion Surcharges) por parte de los operadores logísticos presionan la estructura de costos de los importadores locales, justo en los meses en que se prepara el abastecimiento para el último trimestre del año.
Los agentes de carga (freight forwarders) y operadores de la cadena de suministro en Chile aconsejan a las empresas locales monitorear estrechamente el estado de los embarques y aumentar los márgenes de holgura en sus inventarios para mitigar las disrupciones provenientes del mercado asiático.





































