Columna de opinión | El empleo que viene
Magdalena Reyes, socia de Krebs Consulting

Por Magdalena Reyes, socia de Krebs Consulting

¿Cuántos de los empleos que existen hoy seguirán existiendo dentro de cinco años?

Chile lleva más de 40 meses con una tasa de desempleo que no baja del 8%. Cada mes analizamos las cifras, discutimos décimas arriba o abajo y buscamos señales de recuperación. Sin embargo, tengo la impresión de que estamos mirando el termómetro cuando deberíamos estar mirando el pronóstico del tiempo.

La pregunta relevante no es cuántos empleos existen hoy. La pregunta es cuántos de esos empleos seguirán existiendo —o tendrán el mismo perfil— dentro de cinco años.

La transformación ya comenzó. La inteligencia artificial, la automatización y la digitalización dejaron de ser fenómenos exclusivos de las áreas tecnológicas. Hoy impactan prácticamente todas las funciones dentro de una organización. Desde finanzas y recursos humanos hasta marketing, operaciones, abastecimiento o servicio al cliente. No estamos frente a una revolución tecnológica aislada, sino frente a una redefinición transversal del trabajo.

Desde el mundo del Executive Search vemos este cambio con claridad. Hace cinco años, muchas búsquedas se centraban principalmente en experiencia específica, años de trayectoria o conocimiento técnico. Hoy esos factores siguen siendo importantes, pero ya no bastan por sí solos. Cada vez con más frecuencia las organizaciones buscan personas con afinidad tecnológica, capacidad de automatizar procesos, aprender nuevas herramientas y adaptarse rápidamente a entornos cambiantes.

No se trata de contratar programadores para todas las posiciones. Se trata de que un analista financiero pueda apoyarse en herramientas de IA para analizar información más rápido, que un profesional de marketing entienda cómo automatizar campañas o que un especialista de recursos humanos pueda incorporar tecnología para mejorar la experiencia de los colaboradores. La alfabetización digital y el uso inteligente de la IA se están transformando en competencias transversales, independientemente del cargo o la industria. LinkedIn identifica la alfabetización en inteligencia artificial como una de las habilidades de mayor crecimiento a nivel global, mientras que el World Economic Forum estima que cerca del 39% de las habilidades requeridas para trabajar cambiarán antes de 2030.

Este escenario también nos obliga a replantear la conversación sobre educación y empleabilidad. Durante décadas instalamos la idea de que una carrera universitaria tradicional garantizaba acceso al mercado laboral. Hoy sabemos que eso ya no es suficiente. El título sigue siendo valioso, pero pierde vigencia más rápido que antes. Lo que genera empleabilidad sostenible es la capacidad de especializarse, actualizar conocimientos y desarrollar nuevas competencias a lo largo de toda la vida laboral.

En ese contexto, la formación técnico-profesional adquiere una relevancia creciente. Carreras vinculadas a automatización, análisis de datos, ciberseguridad, logística, mantenimiento especializado, tecnologías de la información o gestión de procesos están respondiendo con mayor velocidad a las necesidades reales de las empresas. Mientras seguimos discutiendo la saturación de algunas profesiones tradicionales, existen múltiples áreas donde la demanda de talento supera ampliamente la oferta disponible.

Pero quizás el cambio más silencioso está ocurriendo en la forma de trabajar. Durante años asociamos empleo con contrato indefinido, jornada completa y permanencia en una sola organización. Hoy emergen con fuerza modelos distintos: trabajo por proyectos, posiciones interim, consultoría especializada, jornadas parciales y esquemas híbridos que permiten combinar desarrollo profesional con calidad de vida. Para muchas personas, especialmente entre las nuevas generaciones, la estabilidad ya no se define por permanecer décadas en una empresa, sino por mantener vigente su capacidad de generar valor en distintos contextos.

Por eso, cuando hablamos de desempleo, probablemente estamos dejando fuera parte importante de la conversación. El desafío no es únicamente crear más puestos de trabajo. También es preparar a las personas para los trabajos que están apareciendo y para las nuevas formas de trabajar que ya están transformando el mercado.

El empleo que viene será más tecnológico, más dinámico y probablemente menos lineal que el que conocimos. La buena noticia es que las oportunidades existen. La pregunta es si estamos formando, contratando y desarrollando talento con la mirada puesta en el futuro o todavía seguimos preparándonos para un mercado laboral que ya empezó a desaparecer.

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