El Índice de Precios al Consumidor registró una variación mensual de 0,1% en julio, con lo cual el indicador acumula un alza de 2,9% en lo que va de 2026 y de 3,5% en doce meses. Para Alejandro Urzúa, analista económico de la Universidad Andrés Bello y de OpenBBK, este dato “confirma que la inflación sigue perdiendo fuerza”.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,1% en julio, en línea con lo que esperaba el mercado.
Con ello, el indicador acumula un alza de 2,9% en lo que va de 2026 y de 3,5% en doce meses, acercándose a la meta del 3% del Banco Central.
Para Alejandro Urzúa, analista económico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y de OpenBBK, este dato “confirma que la inflación sigue perdiendo fuerza en Chile. El alza fue de apenas 0,1%, lo que permite que la inflación anual baje a 3,5%, acercándose nuevamente a la meta del Banco Central”.
“Lo interesante de este dato es que la baja en los combustibles compensó las alzas en alimentos, electricidad y arriendos. Es decir, seguimos viendo presiones en gastos cotidianos, pero con un efecto inflacionario mucho más acotado”, dijo el experto.
En la dirección correcta
A juicio del académico de la UNAB, para las familias “hay una buena noticia y una advertencia”: “la buena noticia es que la inflación está más controlada y la advertencia es que servicios básicos y alimentos siguen aumentando, por lo que la sensación en el bolsillo no desaparece completamente”.
Por otro lado, Urzúa afirmó que “este IPC fortalece el escenario de estabilidad macroeconómica y le entrega mayor margen al Banco Central para continuar evaluando reducciones en la tasa de interés durante los próximos meses, siempre que el contexto externo así lo permita”.
“No estamos frente a una inflación completamente derrotada, pero sí ante una tendencia que va en la dirección correcta. Hoy el desafío ya no es sólo controlar los precios, sino que recuperar el dinamismo de la economía”, sostuvo el analista económico.
“En conclusión -indicó-, este es un dato tranquilizador. La inflación anual cayó desde el 4,3% al 3,5%, una baja importante en un solo mes, lo que reduce parte de la presión sobre hogares y empresas. Es decir, la inflación está convergiendo hacia el 3%, pero aún no se puede declarar misión cumplida. Los riesgos externos siguen presentes y cualquier shock en energía o tipo de cambio podría volver a presionar los precios al alza”.

























