La inclusión laboral también se juega al recibir el sueldo

Teófilo de la Cerda 
CEO CurrencyBird

Una persona puede estar autorizada para trabajar en Chile y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades para abrir una cuenta bancaria donde recibir su remuneración. Esa contradicción expone una brecha que merece atención en el debate nacional: incorporarse al mercado laboral no siempre garantiza  acceder a las herramientas bancarias  necesarias para administrar los recursos.

Para algunos trabajadores extranjeros, el período entre la contratación y la obtención de los documentos necesarios para acceder a una cuenta local se convierte en un obstáculo cotidiano. Las empresas necesitan pagar remuneraciones y finiquitos con respaldo y trazabilidad, mientras las personas requieren disponer oportunamente de sus ingresos. Cuando ambos procesos no logran encontrarse, el efectivo aparece como una solución inmediata.

Sin embargo, esa salida traslada parte del problema al trabajador. Recibir y transportar sumas importantes de dinero implica riesgos. A ello pueden agregarse los costos y el tiempo necesarios para convertir esos recursos y enviarlos a sus familias. Para quienes sostienen un hogar en otro país, el recorrido del sueldo termina cuando permite cubrir alimentos, vivienda o educación, muchas veces a miles de kilómetros de donde fue ganado.

Estamos ante un desafío de inclusión que atraviesa distintas actividades productivas del país. Su origen está en la falta de coordinación entre los procesos de contratación, documentación y acceso al sistema financiero.

Cada uno responde a exigencias propias, pero sus tiempos y requisitos recaen sobre una misma persona. Si alguien puede trabajar, pero encuentra barreras para recibir y administrar sus ingresos de manera segura, su integración sigue incompleta.

Abordar esta brecha requiere una conversación entre autoridades, instituciones financieras y empleadores. Los controles de identidad y seguridad son necesarios; también lo son los procedimientos claros y las alternativas que permitan responder a estas situaciones. Desde las empresas, prever cómo se pagarán las remuneraciones debería formar parte de la contratación, antes de que llegue el primer vencimiento.

La voz del trabajador también debe estar presente. Algunos necesitan utilizar sus ingresos en Chile; otros destinan una parte relevante al sostenimiento de sus familias en el extranjero. Cualquier mecanismo debe considerar esa realidad y ofrecer información comprensible sobre costos, plazos y montos recibidos, respetando su voluntad y las exigencias aplicables. La facilidad operativa de una empresa no puede ser el único criterio.

Para las empresas que buscan atraer talento extranjero, facilitar el pago de remuneraciones es parte de una propuesta laboral atractiva. Contar con alternativas para que sus trabajadores reciban el sueldo de manera segura, incluso en sus países de origen, permite responder a sus necesidades desde el primer día. Resolver este aspecto práctico puede marcar una diferencia al momento de contratar y construir una relación de confianza que favorezca su permanencia en la empresa.