A fines de diciembre de 2025, el Ministerio de Minería lanzó la “Estrategia Nacional de Desarrollo de Proveedores de la Minería”, iniciativa que busca impulsar un ecosistema proveedor competitivo, innovador, sostenible y articulado territorialmente.
“La Corporación Alta Ley tendrá un rol central en la implementación de esta estrategia, puesto que es la entidad creada especialmente para la articulación del sector minero, con foco en desarrollo de proveedores e innovación”, destacó Rojas.
En Chile, la minería aporta en promedio un 10 a 12% del PIB a nivel nacional y genera más del 10% de los empleos, siendo un 75% de ellos derivados de sus proveedores. Se calcula que por cada empleo directo de la minería se generan 2,55 empleos indirectos, lo que revela la importancia que tienen los proveedores de la minería en este ámbito.
Esta fue una de las razones, junto con la importancia de promover la diversificación productiva de nuestra economía, que llevó al Ministerio de Minería a desarrollar una “Estrategia Nacional de Desarrollo de Proveedores de la Minería” (EDP), iniciativa que busca impulsar un ecosistema proveedor competitivo, innovador, sostenible y articulado territorialmente, que contribuya al desarrollo productivo del país y a la transición hacia una minería más limpia, digitalizada y resiliente. “Esta iniciativa nace de la necesidad de cerrar brechas históricas que enfrentan las empresas proveedoras, especialmente en ámbitos como escalamiento tecnológico, validación industrial, acceso a mercados, sostenibilidad, y articulación público–privada. También responde a compromisos establecidos en la Política Nacional Minera 2050”, explica Cristián Rojas, Jefe Departamento de Innovación y Desarrollo Minero División de Estrategia y Políticas Públicas Mineras.
El proceso de diseño de este instrumento se realizó en el marco de la Mesa Nacional de Desarrollo de Proveedores, liderada por el Ministerio de Minería y contó con la participación de más de 100 actores, incluyendo gremios, centros tecnológicos, la Corporación Alta Ley, Fundación Chile e instituciones públicas. Se espera que su implementación se materialice a través de un Plan de Acción 2026–2030, que contendrá iniciativas específicas de mediano plazo para guiar las actividades de instituciones públicas, organizaciones y empresas, con el propósito de avanzar hacia una visión común de proveedores mineros de clase mundial al año 2050.
En esta entrevista, Cristián Rojas nos cuenta más detalles sobre la implementación de esta estrategia.
¿Cuáles son los ejes principales de esta estrategia? ¿Cuáles son sus etapas?
La EDP se define como una guía articuladora de iniciativas y políticas de fomento productivo, con el objetivo de fortalecer las líneas de acción, generar convocatorias de instrumentos de apoyo de carácter público dirigidas al sector, así como establecer estándares para su desarrollo sostenible. Esto permitirá definir ejes programáticos y un eje habilitador para el desarrollo de los proveedores, a partir de las brechas identificadas.
Para ello, la estrategia define 4 ejes programáticos y un eje habilitador que orientan su implementación: Eje Gestión de la Innovación, Eje Capacidad de exportación, Eje Visión Sostenible, Eje Colaboración y Vinculación y Eje Habilitadores transversales.
Estos ejes fueron construidos de forma colaborativa a través de talleres participativos convocados por la MNDP, así como un proceso de Consulta Ciudadana, en que se lograron definir objetivos estratégicos, ámbitos de acción y actividades concretas que permitan impulsar el crecimiento, escalabilidad y reconocimiento internacional de las empresas proveedoras.
¿Hay alguna iniciativa de este tipo en el mundo? ¿Cómo se aborda el desarrollo de los proveedores mineros a nivel internacional?
Sí, países como Australia, Canadá, Finlandia y Suecia cuentan con políticas robustas orientadas al desarrollo de proveedores tecnológicos para la minería. En particular, el caso australiano destaca por su ecosistema METS (Mining Equipment, Technology and Services), que ha logrado posicionar a sus proveedores como exportadores de clase mundial, con respaldo público en innovación, certificación y acceso a vitrinas globales.
En todos estos casos, el enfoque común ha sido articular capacidades locales con desafíos globales del sector, apoyando a los proveedores a sofisticarse, certificarse y escalar. La estrategia chilena recoge estas buenas prácticas, pero adaptándolas a la realidad productiva y territorial del país.
¿Por qué es tan importante tener una estrategia para el desarrollo de proveedores de la minería? ¿Cuál es la importancia de los proveedores mineros para la minería en Chile y el mundo?
En Chile, la minería aporta con más del 10% de los empleos, siendo de ellos el 75% indirectos, derivados de parte de proveedores de la minería. Se calcula que por cada empleo directo de la minería se generan 2,55 empleos indirectos. Por otro lado, la minería aporta en promedio un 10 a 12% del PIB a nivel nacional y si se consideran los efectos multiplicativos por encadenamiento productivo ese valor se puede duplicar, en consecuencia, representa un sector relevante y muy importante a potenciar, sobre todo en la generación de empleo local y riqueza en los territorios donde pertenecen o realizan actividades estas empresas.
Adicionalmente, es importante mencionar que existe un concepto de complejidad económica, el cual se entiende como la cantidad y sofisticación del conocimiento. En términos de Hidalgo y Hausman (2009), se expresa como una “medida del conocimiento en una sociedad, expresado a partir de los productos que fabrica”. Se vincula así también al capital humano, tecnologías, entre otros ámbitos.
Este concepto se relaciona en que plantea también que las capacidades o know-how, reflejados en la complejidad económica, se correlacionan con el nivel de desarrollo de una economía y con su potencial de crecimiento económico. El argumento de la complejidad y su efecto en el crecimiento parte estableciendo que no da lo mismo los productos que se exportan. La especialización de los productos exportados por países ricos aceleraría el crecimiento.
Es por eso que el fomentar a empresas proveedoras del sector minero, se traduce no solo en el crecimiento de empleo en el mismo sector, sino que permite la diversificación productiva de la economía. En este ámbito permite finalmente que Chile no solo sea conocido por exportar minerales, sino minería, es decir, ciencia, tecnología, conocimiento e innovación.
¿Cuál es el rol que podría tener la Corporación Alta Ley en la implementación de esta estrategia?
La Corporación Alta Ley tendrá un rol central en la implementación de esta estrategia, puesto que es la entidad creada por excelencia para la articulación del sector minero, con foco en desarrollo de proveedores e innovación. Además, como Corporación han desarrollado la Mesa de Trazabilidad, la cual ha permitido a capacitar a más de 40 empresas proveedoras del sector en la gestión y certificación de sus huellas ambientales, como también el Observatorio de Proveedores para fortalecer la visibilidad de empresas del sector, así como el Centro de Conocimiento Exportador, potencian significativamente las capacidades y difusión del rol y capacidad de las empresas proveedoras chilenas.
Se espera que tomen un rol central en el diseño e implementación de iniciativas que contribuyan a cumplir las metas, así como ejercer su rol articulador para potenciar otras que emerjan de la misma estrategia.












































